✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 1857:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
Una espesa cortina de niebla, mezclada con una lluvia implacable, reducía la visibilidad casi a cero.
Durante más de diez minutos, la lancha rápida se había abierto paso a través de la niebla cegadora a un ritmo reducido, acercándose cada vez más a aguas internacionales.
Kareem no pudo evitar esbozar una sonrisa. La suerte, como siempre, parecía estar de su lado.
Entonces, el viento cambió.
Una fuerte ráfaga barrió el mar, aullando desde un lado. La niebla que tenían delante comenzó a retorcerse y a disiparse, diluyéndose bajo la fuerza del viento.
La sonrisa de Kareem se congeló.
«¿Qué… qué es esto?»
La conmoción lo golpeó como una ola de agua helada, calándole hasta los huesos.
Delante no estaba el carguero que había organizado para la extracción. En su lugar, emergiendo de la niebla que se disipaba, había algo mucho más grande, algo casi irreal. Una enorme silueta de acero se alzaba sobre el mar como una fortaleza flotante.
Un grupo de combate completo de portaaviones, totalmente armado.
Pertenecía a uno de los Cuatro Jinetes del Apocalipsis al mando de The Mask, conocido por el nombre en clave de War.
PDFs descargables en novelas4fan.com
Los aviones de combate estaban alineados a lo largo de la vasta cubierta. Fragatas y destructores lo rodeaban en formación, sellando las aguas con tal estrechez que incluso el viento parecía atrapado.
Bajo la sombra del enorme portaaviones, el supuesto punto de encuentro de Kareem ya se estaba desmoronando. En la cubierta del carguero, se había desatado el caos. Agentes enmascarados masacraban a los miembros de «La Sombra» sin vacilar, acabando con ellos con brutal eficacia.
El fuego iluminaba el cielo nocturno. Los disparos resonaban con fuerza por encima del rugido del viento marino. Uno a uno, los combatientes de élite de «La Sombra» caían.
«No… eso es imposible…»
Kareem retrocedió tambaleándose; las piernas a punto de fallarle cuando su espalda chocó contra la barandilla de la lancha rápida.
¿Por qué estaría aquí una flota como esta, en el límite de las aguas internacionales? Sin duda alguna, venía a por él.
¿Era otra vez obra de Maia? ¿Cuántas cartas ocultas le quedaban aún por jugar?
Pero no había tiempo para darle vueltas al asunto. Lo único que importaba ahora era escapar. Mientras pudiera regresar, tendría la oportunidad de resurgir. Si seguir adelante significaba una muerte segura, entonces retirarse podría al menos permitirle sobrevivir por vías diplomáticas.
«¡Cambia el rumbo! ¡Da la vuelta a la lancha ahora mismo!», gruñó Kareem, con un tono áspero de furia. «¡Llévanos de vuelta a la costa inmediatamente!».
La lancha negra se balanceó violentamente en el agua, trazando un arco frenético mientras huía en la misma dirección por la que había venido.
Más de diez minutos después, se estrelló contra las aguas poco profundas del muelle abandonado y derrapó con fuerza contra el borde húmedo del hormigón.
Kareem salió tambaleándose de la embarcación, a punto de caer cuando sus botas tocaron tierra firme.
Y entonces se detuvo.
Delante de él se alzaba una figura alta y delgada vestida de negro, bloqueando el único camino hacia delante. Chris. Ya había regresado a la orilla y estaba esperando.
La lluvia caía a cántaros a su alrededor mientras permanecía inmóvil en medio de la tormenta, con un cuchillo táctico colgando holgadamente, pero de forma deliberada, de su mano.
.
.
.