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Capítulo 368:
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Al entrar en el vestíbulo, Caden vio a Alicia riendo y charlando con un grupo de jóvenes mientras se dirigían a la mesa del comedor.
Durante un breve instante, sus miradas se cruzaron.
Alicia se serenó hábilmente, manteniendo una sonrisa cortés en el rostro.
Caden también mantuvo la compostura, pasando su chaqueta a un asistente cercano.
Una prominente cicatriz marrón en su brazo parcialmente expuesto llamó la atención de Alicia.
Alicia se quedó paralizada, momentáneamente sorprendida.
La cicatriz pasó ante sus ojos durante un instante. Cuando Caden retiró la mano, se bajó la manga y siguió charlando con Cliff mientras se alejaban.
Alicia sintió una pesadez en el pecho.
Era una marca de quemadura, inequívocamente localizada allí mismo. Era claramente el resultado del ácido de Shelia.
Él le había asegurado que estaba bien.
Pero teniendo en cuenta que había usado su brazo para protegerse del ácido, ¿cómo podía estar realmente bien?
«Sra. Bennett.»
La ensoñación de Alicia se vio interrumpida por una voz.
Levantó la vista para ver quién la llamaba.
«Señora Hopkins», saludó con una sonrisa.
Madison Hopkins, la madre de Gerry, que le tenía mucho cariño, respondió con calidez: «La mayoría de los invitados aquí son amigos y parientes de nuestra familia, así que es posible que no conozca a muchos de ellos. Me he dado cuenta de que pareces estar a gusto con Gerry y los demás. ¿Por qué no te unes a su mesa?».
Alicia asintió. «De acuerdo, Sra. Hopkins». Sentarse entre caras conocidas sería sin duda más cómodo.
Alicia no lo pensó mucho.
Madison, con una cálida sonrisa, la guió mientras Gerry le acercaba una silla, diciendo: «Por aquí, Alicia».
Para sorpresa de Alicia, Madison la acomodó junto a Cliff. «Cliff, asegúrate de cuidar de la señorita Bennett. Es la primera vez que viene», le ordenó Madison.
Los ojos de Cliff se abrieron de par en par al darse cuenta.
Comprendió de inmediato lo que Madison tenía en mente y protestó: «Mamá, esto no está bien». Madison fulminó a Cliff con la mirada.
Gerry intervino: «¿Por qué tiene que sentarse Alicia ahí? No conoce bien a Cliff, pero se siente cómoda conmigo».
En respuesta, Madison le dio un codazo juguetón con el pie.
«¡Sólo come tu comida!»
Con eso, se volvió hacia Alicia, ofreciéndole una brillante sonrisa antes de pasar a atender a otros invitados.
Alicia sintió que la invadía una oleada de incomodidad.
Era consciente de que Cliff estaba bajo presión para sentar la cabeza, pero no había previsto que Madison la viera como una posible pareja.
¿Qué debía hacer ahora? ¿Quedarse quieta o salir corriendo? Cliff se sentó rígido, con el ceño fruncido, como si estuviera cumpliendo una sentencia.
Nunca había imaginado que Madison quisiera emparejarlo con Alicia, la pareja de Caden.
Se sentía atrapado.
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