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Capítulo 115:
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María se mordió el labio inferior, con los ojos llenos de lágrimas y las manos temblorosas. No dejaba de respirar hondo para reprimir la rabia y la tristeza que sentía en el corazón. Al cabo de un rato, se zafó de su mano y le dio un golpe en la cara con la toalla.
—¡Alina! ¡Alina! —gritó enfurecida—. James Xi, llama a tu querida Alina y pídele que venga volando hasta aquí, ¿por qué no? ¡Ya he tenido suficiente! James Xi, hijo de puta, ¡levántate y lárgate!
La toalla se deslizó lentamente por la cara del hombre y cayó sobre la almohada.
María estaba tan enfadada que dio vueltas por la habitación con las manos en las caderas. Justo entonces, oyó el característico zumbido de un móvil. No era el suyo, así que tenía que ser el de James.
Encontró su móvil vibrando en la chaqueta de su traje. No aparecía ningún nombre en el identificador de llamadas, pero ella conocía el número. Al fin y al cabo, Alina ya la había llamado antes.
A María le hizo gracia. T Country era un lugar increíble. Solo tenía que pensar en alguien y ya la llamaban. Rechazó la llamada de Alina sin pensárselo dos veces. Pero luego se lo pensó mejor y se le ocurrió que aquella podría ser una buena forma de tomarle el pelo a Alina.
Se quedó quieta unos minutos con el móvil de James en la mano. Entonces se le ocurrió una idea. Se acercó a la mesita de noche, le cogió la mano y utilizó sus dedos, uno por uno, para intentar desbloquear el móvil. Resultó que el desbloqueo por huella dactilar era su pulgar, y el teléfono se abrió enseguida. María se sorprendió. ¡Desbloquear su teléfono era así de fácil!
Abrió WeChat y se desplazó por su historial de chat. Luego, sin ningún pudor, abrió su conversación con Alina. No había muchos mensajes, y la mayoría los había enviado Alina. Estaba claro que él no tenía mucho interés en hablar con ella.
María abrió su propia tarjeta de contacto de WeChat y utilizó el teléfono de James para escanearla, y los dos se hicieron amigos en la aplicación. A continuación, cambió su apodo en el WeChat de James por «María». Tras eso, su enfado y su tristeza se disiparon.
Miró a James. Seguía profundamente dormido. Se rió entre dientes y envió otro mensaje a Alina: «Tengo que ser sincera contigo. La verdad es que ni siquiera aguanto un minuto. Soy impotente…»
𝖨𝘯g𝗋еѕа 𝖺 𝗻𝘶es𝗍𝘳𝗈 𝗀r𝗎р𝗈 dе 𝗪𝘩𝖺𝗍𝗌𝘈𝘱р 𝖽е 𝗻о𝘷𝗲lа𝘀4𝗳𝘢ո.с𝗼𝘮
Hizo una pausa para revisar lo que había escrito y entonces recordó que él había dejado embarazada a Alina. Alina sabría que eso era mentira. María borró el mensaje y escribió en su lugar: «Queridísima Alina, ya no puedo seguir mintiéndote. No me gustan las mujeres. La única razón por la que te pedí matrimonio es para ocultar el hecho de que soy lesbiana. ¿Por qué se me pone dura cuando estás cerca? Por las pastillas, por eso. Espero que no te enfades y que esto no afecte a nuestra relación».
Cuando terminó, María pulsó «enviar».
Alina se estaba poniendo una mascarilla facial cuando llegó el mensaje, y se sobresaltó. No se percató de lo extraño que resultaba el comienzo del mensaje. James nunca la había llamado «queridísima Alina».
¿James era gay?
Alina se quedó boquiabierta. Lo llamó enseguida, pero la persona al otro lado volvió a rechazar su llamada. No pudo evitar preguntarse si James estaría con un hombre en ese momento. ¿Era por eso por lo que había rechazado la llamada?
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