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Capítulo 332:
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¿Qué significaba el amor? Incluso ahora, a Alexia le costaba definirlo.
Criada en la pobreza de un barrio marginal, nunca se había sentido segura. Incluso después de que la familia Jenkins la acogiera, el miedo se aferraba a ella: miedo al rechazo, a que la dejaran de lado una vez más.
Entonces, ¿cómo podía asegurarse de que no la abandonarían?
Pensó que debía demostrar su valía.
Desde niña, se propuso convertirse en alguien indispensable para su familia. Se amoldó a todo lo que la familia Jenkins deseaba.
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Sacrificó su sueño de estudiar en la universidad de sus sueños, enterró sus talentos para llevar una vida modesta e incluso accedió a casarse: cualquier cosa con tal de servir a los intereses de la familia.
Durante dos décadas, más allá de sus estudios, nunca había elegido realmente su propio camino. Su vida le parecía un deambular por un laberinto sin fin, buscando una salida durante veinte años sin éxito.
Su matrimonio con Roger había sido un error desde el principio.
Mirándolo, Alexia esbozó una sonrisa serena y comenzó a reflexionar en voz alta. «Déjame explicarte. Cuando jugábamos juntos de niños, era a petición de tu abuela. Te apoyé en tus competiciones porque te veía como un amigo al que tenía que proteger, con la esperanza de ayudarte a redescubrir tu pasión y tu propósito. Después de casarnos, lo hice todo por ti porque soñaba con formar una familia».
Su risa tenía un matiz de tristeza. «Siempre anhelé el consuelo de una verdadera familia. La familia Jenkins nunca me lo dio. Pensé que el matrimonio podría traerme el hogar cálido y lleno de amor que anhelaba. Un lugar al que pudiera llamar mío. Pero me equivoqué».
La mirada distraída de Roger se centró de repente, arrastrada por los recuerdos, solo para volver a estrellarse contra el presente.
«No, no fue culpa tuya. ¡Soy yo quien la ha fastidiado!». Su remordimiento era palpable. Quería llorar, pero se contuvo, incapaz de dejar que las lágrimas cayeran.
Alexia negó con la cabeza. «¿No lo ves? Este matrimonio estaba condenado al fracaso desde el principio. Dos personas que no se aman no pueden construir una vida feliz juntas. Malinterpreté lo que es realmente el matrimonio. Nunca te quise, Roger».
Roger sentía como si le estuvieran desgarrando el corazón; le dolía y le faltaba el aliento. Alexia decía que nunca lo había amado, pero ¿le importaba a él si ella lo había amado alguna vez? No.
Si hubiera sabido desde el principio que ella era Sirius, nunca habría ido tras Marilee.
Habría hecho todo lo posible por conquistar el corazón de Alexia.
Pero ahora, ¿qué? ¿Qué podía hacer para recuperarla?
Devastado, Roger confesó: «Llevo queriendo a Sirius desde que tenía catorce años. Me enamoré perdidamente de ella. Sin embargo, pensaba que era alguien a quien nunca podría tener».
Nunca se había dado cuenta de que Sirius había estado a su lado todo ese tiempo.
La expresión de Alexia se suavizó al comprenderlo. «Lo entiendo. No pasa nada. No tienes por qué relacionar a Sirius conmigo. Déjalo todo atrás. Ni Alexia ni Sirius formarán parte de tu vida de aquí en adelante. No hay vuelta atrás, Roger».
Ella era capaz de pasar página tan fácilmente… incluso de la identidad de Sirius.
Roger se agarró la camisa sobre el corazón, con los ojos llenos de lágrimas mientras luchaba por contenerlas.
Se quedó mirándola durante lo que le pareció una eternidad.
Con voz tensa, logró articular: «¿Y si me niego a dejarlo ir?».
Al darse cuenta de que Alexia era Sirius, Roger supo que no tenía otro camino. Nunca se rendiría.
Alexia nunca comprendería la profundidad de su obsesión, de su desesperación.
Su rostro se mantuvo resuelto. «Ya no te queda ninguna oportunidad».
Todo el dolor que había soportado a lo largo de los años provenía de haber dado a los demás el poder de hacerle daño.
Había ofrecido demasiadas oportunidades a las familias Jenkins y Gibson.
Pero tras la celebración del cumpleaños de Marilee, juró no concederles nunca más ninguna. Ya fuera conexión, dolor, arrepentimiento o incluso amor y aprecio… no quería nada de eso.
Todo terminó la noche en que Waylon volvió a su vida.
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