✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 740:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
Lillian se detuvo un instante y una expresión indescifrable se reflejó en sus ojos. Dijo en voz baja: «Este es mi hogar. Un piso de este tamaño cuesta una fortuna en la ciudad. Aun así, la gente sigue considerándolo espacioso».
«Nunca había visto muebles como estos. Casi parecen antigüedades». Samuel volvió a respirar hondo. «El olor aquí es maravilloso. Este debe de ser el paisaje onírico de una súcubo de primer nivel. El aroma me está dando hambre».
Lillian sonrió. «Mi piso está justo encima de una calle llena de restaurantes. Solo tuve que pensar en ellos y ahora podemos oler el aroma de la comida».
Le tendió la mano. «¿Quieres salir fuera y echar un vistazo?».
No sabía explicar por qué, de repente, quería que Samuel viera aquel lugar. Era el mundo en el que había pasado la mayor parte de su antigua vida.
Más que nada, quería que Samuel supiera que su alma pertenecía a este mundo.
Samuel entrelazó sus dedos con los de ella y, juntos, salieron del piso. El ascensor le resultaba bastante familiar en cuanto al diseño, pero, para él, se movía con una lentitud insoportable. Bajar solo seis plantas le pareció una eternidad.
Con un encogimiento de hombros despreocupado, dijo: «Solo son seis plantas. Podría haber saltado. Habría sido mucho más rápido».
𝗘ո𝗰𝘶𝘦𝗻t𝗋a 𝗹𝗼𝘴 𝘗𝖣F 𝗱𝖾 𝗹𝘢𝗌 𝗇о𝘃𝘦𝘭𝗮s e𝗇 𝗇o𝘃el𝖺s4𝗳a𝘯.𝖼𝗈𝘮
Lillian no pudo evitar reírse. «En este mundo, a eso se le llama suicidio».
Samuel la miró desconcertado. «¿Cómo que es suicidio? En Yggdrasil, una caída así no haría daño a nadie. Incluso tú podrías hacerlo y salir ilesa».
Una suave sonrisa se dibujó en el rostro de Lillian. «En mi mundo no existen las habilidades psíquicas. Quizá seamos lo que tú llamarías humanos normales, aunque somos diferentes de los del mundo de las criaturas sobrenaturales. Aquí, si saltas desde esa altura, morirás».
«¿Así que has montado todo esto solo por un sueño?», dijo Samuel riendo y sacudiendo la cabeza. «Eres increíble, Lily».
Él seguía creyendo que todo lo que le rodeaba no era más que fruto de la imaginación de Lillian. Sin embargo, este era el único lugar al que Lillian podía llamar verdaderamente hogar, y era el mundo más real que podía compartir con él.
Lillian le guió junto a restaurantes con carteles llamativos en sus escaparates. Cada imagen hacía que la comida pareciera más tentadora que la anterior. Samuel casi podía saborearla con solo mirarla, pero solo eran imágenes. Lillian no sabía preparar ninguno de esos platos, así que, dentro de su sueño, solo existían como imágenes.
Llevó a Samuel a un supermercado para comprar ingredientes para la cena.
En el Planeta Azul no existía nada parecido a un supermercado. La comida se consideraba algo especial para las citas, mientras que la mayoría dependía del «nutri-líquido» para el día a día. Siempre que necesitaban algo más, un dron de reparto se lo traía en cuestión de minutos. Todo era eficiente y ordenado.
Aquí, sin embargo, estantería tras estantería estaba repleta de ingredientes frescos, cuidadosamente ordenados por tipo. Parecía como si en este lugar se pudiera encontrar cualquier ingrediente imaginable.
Hacía mucho tiempo que Lillian no se paseaba por un supermercado. Aunque sabía que nada de aquello era real, el simple hecho de empujar un carrito de la compra por los pasillos la hacía sentir profundamente feliz. Le daba la sensación de estar viviendo de verdad su antigua vida.
.
.
.