✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 1936:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
«Es el lugar más cercano a ti».
Al oír esto, el corazón de Annabel se llenó de calidez.
Una vez terminado el vestido, Annabel encargó a su asistente que se lo entregara a la princesa. Hacía ya bastante tiempo que nadie había visto la última creación del famoso diseñador, Leo. La reacción no fue otra que de asombro.
De hecho, a la princesa le gustó tanto el vestido que lo compró y lo expuso en un lugar destacado de su casa. La noticia del regreso de Leo al mundo del diseño se extendió rápidamente por los círculos sociales.
Estos diseñadores menos conocidos solo habían oído rumores sobre una diseñadora de talento excepcional, pero nunca habían tenido el privilegio de verla en persona.
𝖱𝗈𝘮𝖺ո𝗰𝘦 у 𝘱a𝘀𝗂𝗼́𝗻 𝖾n no𝘷e𝗅𝘢𝗌4𝖿аn.с𝗈m
El teléfono de Annabel no paraba de vibrar, inundado de llamadas de diversos periodistas.
Abrumada por la situación, le pasó el teléfono a Rupert. Ocuparse de esos asuntos no era lo que más le gustaba a Annabel. Normalmente, cuando los periodistas la llamaban, confiaba en su asistente para que se encargara de la situación.
Se esforzaba al máximo para terminar el diseño del vestido. Disfrutaba del proceso creativo y le interesaban poco los elogios y el reconocimiento posteriores.
Creía que esas cosas carecían de sentido. Le resultaba más gratificante crear vestidos aún más bonitos.
Por el contrario, Rupert destacaba en ese ámbito. Como director de una empresa que supervisaba numerosos proyectos, era experto en gestionar ese tipo de situaciones.
En el corazón de Annabel, él siempre había sido su pilar de apoyo. Tras terminar su diseño, Annabel no anhelaba nada más que un respiro de paz.
Mientras tanto, en el extranjero, la inquietud de Erica crecía día a día. No podía escapar de las constantes noticias sobre Annabel y Rupert.
Había sido su hijo quien la había llevado al extranjero.
¡Él había elegido estar con Annabel, esa zorra! A Erica le resultaba doloroso ver aquello.
Sin embargo, tenía un nuevo plan en mente.
Al enterarse de que Heather estaba de vacaciones en el extranjero, Erica le pidió a su ama de llaves que le consiguiera el número de teléfono de Heather.
Llevaba mucho tiempo guardando ese número en su móvil, pero no se había atrevido a marcarlo.
Le preocupaba que Heather pudiera rechazarla.
Tras pensarlo mucho, Erica reunió el valor para llamar a Heather.
—Hola, Heather, soy Erica, la madre de Rupert —dijo Erica, fingiendo un aire de elegancia y dulzura.
Al otro lado de la línea, Heather respondió sin sorpresa ni calidez, sino más bien con un toque de desdén. —Ve al grano.
Ante la indiferencia de Heather, Erica insistió.
«He oído que tú también estás en el extranjero. ¿Qué tal si quedamos para tomar un café cuando tengas un rato libre? Estoy sola en este lugar desconocido, sin nadie que me haga compañía». Erica intentó deliberadamente establecer una conexión con Heather. En realidad, llevaba seis meses en el extranjero.
«¿No te ha conseguido Rupert unos guardaespaldas? Ellos pueden acompañarte cuando salgas», respondió Heather, con un tono seco e impaciente.
Al oír esto, Erica cambió de estrategia y su tono se volvió aún más amable. «Heather, nuestras familias tienen una buena relación. ¿Por qué te muestras tan hostil? Además, soy la madre de Rupert».
.
.
.