✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 900:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
Marc se quedó desconcertado por el gesto repentino.
Frunció ligeramente el ceño mientras miraba a la mujer con el rostro bañado en lágrimas que tenía delante, y sintió una punzada de irritación en el pecho.
Detestaba esa sensación, el peso asfixiante de sentirse acorralado.
Y, sin embargo, no podía ignorar su dolor.
Intentó rememorar el recuerdo del que ella hablaba, de hacía tres años, pero su mente estaba frustrantemente en blanco, solo fragmentos dispersos que aparecían y desaparecían de su campo de visión.
Era como si una densa niebla se hubiera posado sobre su pasado, oscureciéndolo todo.
—¡Marc, di algo! Mírame…
Al verlo permanecer en silencio, con el ceño cada vez más fruncido, la ansiedad de Bettina se disparó. —¿Te acuerdas? Hace tres años, tuviste ese accidente de coche, te precipitaste al mar. Lo arriesgué todo para salvarte…
Su tono era suave, sus ojos no se apartaban de su rostro, buscando desesperadamente cualquier atisbo de reconocimiento.
—Estabas gravemente herido, inconsciente durante días. Me quedé a tu lado, sin marcharme ni un momento…Los médicos dijeron… Dijeron que quizá nunca despertarías… pero yo no me rendí, siempre creí… siempre supe… que despertarías».
Una lágrima se deslizó por su mejilla antes de caer suavemente sobre la mano de él.
«Y entonces… despertaste, pero no recordabas nada. Habías olvidado a todo el mundo… incluso a ti mismo».
Bettina hizo una pausa, obligándose a controlar sus emociones.
«Marc… estos últimos tres años hemos estado juntos. Hemos sido felices, ¿no? Has sido tan bueno conmigo… tan cariñoso… tan atento. Prometiste amarme y protegerme para siempre… Pero ahora… ¿por qué? ¿Por qué dudas?». El dolor y la incertidumbre impregnaban cada una de sus palabras.
No te lo pierdas en ɴσνєʟα𝓼4ƒ𝒶𝓷.c🍩𝗺 que te atrapará
No podía entenderlo. No podía aceptarlo. ¿Por qué estaba vacilando? ¿Por qué dudaba de ella?
Marc permaneció en silencio, frunciendo el ceño como si estuviera atrapado en una maraña de pensamientos.
Algo no encajaba, pero no conseguía averiguar qué era.
Sin embargo, al ver el dolor de Bettina, su corazón roto, no podía quitarse de la cabeza la inquietante sensación de que, de alguna manera, le había hecho daño.
—Marc…
Bettina estudió cuidadosamente su rostro y, tal y como esperaba, una pizca de tensión se dibujó en sus rasgos al mencionar el nombre de Charlee. —La señorita Sullivan… Parece que ya está con Slater.
Dejó que las palabras flotaran en el aire deliberadamente, sin apartar la mirada de su expresión.
.
.
.