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Capítulo 873:
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Eso le amargó el humor al instante.
—¿Ah, sí?
Su voz era rígida, teñida de sarcasmo.
Su mirada pasó de Charlee a Slater.
Entonces lo vio: la preocupación en los ojos de Slater por Charlee, y algo dentro de Marc se rompió.
—Este caballero parece tener una relación bastante… especial con usted, señorita Sullivan.
—Sr. Harris, esto es un asunto personal. No veo por qué le incumbe. —La voz de Charlee era aguda, su significado cristalino.
La expresión de Marc se ensombreció.
—Marc, ¿qué estás diciendo?
Sintiendo cómo se intensificaba la tensión, Bettina rápidamente rodeó su brazo con el suyo, su voz se volvió suave, casi persuasiva. —La Sra. Sullivan es nuestra socia comercial. No deberías hablar así.
Su tono era dulce, apaciguador, pero Marc apenas le prestó atención. Sus ojos permanecieron fijos en Charlee.
El aire en la sala de subastas se había vuelto sofocante, y el peso de las emociones no expresadas llamaba la atención.
Las personas cercanas comenzaron a darse cuenta, lanzando miradas sutiles y susurrando detrás de las manos levantadas.
Entonces, la voz del subastador resonó, rompiendo el tenso silencio.
—Damas y caballeros, nuestra siguiente pieza es verdaderamente excepcional. Les presentamos… —La voz del subastador resonó en la sala, recuperando sin esfuerzo la atención de todos los presentes.
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—¡Un diamante rosa poco común procedente de Sniastein: el Sueño Rosa! Al instante, todas las miradas se dirigieron hacia el escenario.
Bajo las deslumbrantes luces, se descubrió un impresionante diamante rosa, que fue apareciendo poco a poco.
Tan grande como un huevo de paloma, brillaba con una belleza etérea, y su delicado tono irradiaba un suave resplandor onírico.
«¡Vaya… este diamante es impresionante!».
«¿No es este el tipo de tesoro con el que sueña toda mujer?».
«Me pregunto quién se lo llevará a casa…».
Los murmullos de admiración llenaron la sala, en su mayoría procedentes de mujeres encantadas que no podían apartar la mirada.
Bettina no era una excepción. Su mirada estaba clavada en la gema, con un puro anhelo brillando en sus ojos.
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