✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 863:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
¿Cuándo se habían vuelto tan íntimos?
Con los puños apretados por la frustración, los ojos de Pearl ardían con determinación.
«Charlee, te arrepentirás», murmuró entre dientes.
De vuelta en la villa, Charlee se quitó la ropa de estar por casa y se puso su atuendo habitual.
Se acercó al tocador, donde su reflejo la miraba fijamente: ojos pálidos y cansados, y un rostro demasiado agotado para la noche que había pasado.
Pero no se permitió quedarse sumida en la debilidad.
No era momento para descansar. Había demasiado en juego.
Cogió su teléfono, buscó la tarjeta de visita que le había dado Slater y añadió a Dougal en WhatsApp.
Unos instantes después, su solicitud fue aceptada.
Charlee envió una foto del anillo, junto con una breve descripción de su estado. La respuesta de Dougal no tardó en llegar. «Es de la colección Eternal Heart, ¿verdad?».
Charlee frunció el ceño, sorprendida. «¿Cómo lo sabes?».
Dougal respondió: «Esta colección fue diseñada por mi mentor. La he visto antes».
«¿Puedes… repararlo?», preguntó Charlee, con un tono de urgencia en su voz.
«Es posible», respondió Dougal, con tono vacilante. «Pero no es una tarea sencilla».
«Pagaré lo que cueste», respondió Charlee, con determinación.
La respuesta de Dougal no tardó en llegar. «No es por el dinero. El verdadero problema es… que el diamante de este anillo es un diamante rosa natural muy raro. La base del original…».
novelas4fan﹒com — historias que atrapan
«La gema está dañada y podría ser irreparable».
El corazón de Charlee se hundió cuando las palabras la golpearon como un puñetazo en el estómago.
«¿De verdad no hay otra manera?», preguntó Charlee.
Dougal exhaló bruscamente, con tono pragmático. «A menos que consigas un diamante rosa del mismo calibre. Si lo consigues, quizá pueda hacer magia y ver si puedo fusionarlos».
Un gran peso presionó el pecho de Charlee. Aún no estaba dispuesta a rendirse. «¿Y dónde se supone que voy a encontrar uno así?».
«No estoy seguro», admitió Dougal, con voz llena de incertidumbre. «Pero podrías probar suerte en una subasta, siempre hay una posibilidad».
«Está bien, gracias». Charlee suspiró y colgó el teléfono antes de dejarlo sobre la mesa. Sus emociones se agitaban en un lío enredado, imposible de desentrañar.
Mientras tanto, en una lujosa villa suburbana,
.
.
.