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Capítulo 841:
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«Marc, tú…». La voz de Bettina temblaba incontrolablemente.
Impotente, vio cómo las fuerzas de Marc le abandonaban y tanto él como Charlee se desplomaban inconscientes sobre el frío suelo.
«¿Qué… qué está pasando?», preguntó Jax, que había estado observando en silencio, con voz temblorosa.
«¡Llamad a una ambulancia, rápido!», Bettina salió de su estupor, y la urgencia se impuso a su miedo.
—¡Ya está en camino! —confirmó alguien apresuradamente.
—¿Dónde está el médico? ¿Por qué no ha llegado todavía?
—¡Ve a ver!
La tensión en la habitación estalló en un caos frenético.
—Ugh…
Un suave gemido rompió el silencio cuando Charlee abrió los párpados.
Una luz blanca, brillante y estéril, llenó su visión, haciéndola entrecerrar los ojos. El débil olor a desinfectante le picaba en la nariz, haciéndola fruncir ligeramente el ceño por la incomodidad.
—¡Señorita Sullivan, está despierta!
Una voz familiar, teñida de alivio y emoción, llegó a sus oídos.
Charlee giró la cabeza lentamente y vio a Mooney de pie junto a su cama, con expresión preocupada.
—Mooney… —Su voz sonó ronca, con la garganta seca y dolorida.
Intentó incorporarse, pero fue en vano. El agotamiento se apoderó de ella, agotando las pocas fuerzas que le quedaban.
Mooney se apresuró a sostenerla. —Señorita Sullivan, por favor, no se mueva. El médico ha dicho que tenía una fiebre muy alta y que su cuerpo está completamente agotado. Necesita descansar.
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—¿Dónde… dónde estoy? —Charlee miró a su alrededor y se dio cuenta de que estaba en una habitación VIP del hospital.
—Está en el hospital —respondió Mooney, sirviendo un vaso de agua tibia y entregándoselo—. Tome, Sra. Sullivan, beba un poco de agua.
Charlee tomó el vaso y bebió lentamente.
El calor recubrió su garganta seca, aliviando la sensación de sequedad y proporcionándole un poco de alivio.
Dejó el vaso y su mente se remontó a los momentos previos a desmayarse.
Recordó la junta de accionistas, la teatralidad de Lorelei, las burlas de Bettina y la fría indiferencia de Marc.
Luego, vino el mareo, la forma en que la habitación giró a su alrededor antes de que todo se oscureciera.
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