✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 660:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
El temperamento de Jax estalló como un volcán. Golpeó la mesa con la mano y gritó con voz atronadora: «¿La mitad de las acciones? ¿Por qué no se queda con toda la empresa ya que está?».
Sorprendida, Wilma rápidamente puso una mano tranquilizadora sobre Jax. «Por favor, Jax, no dejes que la ira nuble tu juicio. Déjala terminar».
Con una mirada fría como el acero, Jax le indicó a Pearl que continuara.
Completamente imperturbable, Pearl dijo con tranquila seguridad: «Estoy aquí con la mayor sinceridad».
«¿Sinceridad?», se burló Jax, con tono cargado de sarcasmo. «¿Y cómo es, por favor, tu sinceridad?».
La respuesta de Pearl fue deliberada, sus palabras tenían el peso de un martillo golpeando un yunque. «Eliminar a Marc. ¿Sería eso suficiente como demostración de nuestra sinceridad?».
Jax se quedó paralizado, sus palabras lo golpearon como un maremoto.
Se puso de pie de un salto, con el rostro reflejando la conmoción y la incredulidad. «¿Qué acabas de decir?».«
Pearl mantuvo la calma. —Sr. Harris, ya me ha oído. Eliminar a Marc. ¿No sería eso prueba suficiente de nuestra sinceridad?
Un escalofrío recorrió a Jax, haciéndole erizar la piel. Las piezas del rompecabezas encajaron, formando una imagen demasiado horrible como para ignorarla. El accidente de Marc, su caída al mar, no había sido un golpe del destino. Había sido deliberado.
Su voz, cargada de acusación, cortó el aire tenso. —¿El accidente de Marc fue obra tuya? ¿Tuya y de tu jefe?
Pearl no lo negó. En cambio, esbozó una leve sonrisa, una que parecía saber demasiado. —Ahora, ¿comprendes la sinceridad de nuestra propuesta?
Jax se derrumbó en su silla como si el peso de la revelación le hubiera quitado las fuerzas de las piernas.
Visita ahora ɴσνєℓα𝓼4ƒαɴ.ç𝓸𝗺 disponible 24/7
—Jax… —La voz de Wilma era suave, su preocupación lo envolvía como una manta reconfortante.
Su mano cubrió suavemente su puño cerrado.
Jax levantó la vista bruscamente y se encontró con la mirada de Wilma.
—¿Estás bien? —le preguntó ella, con voz llena de tranquilidad.
—Estoy bien —murmuró Jax, aunque su tono delataba su confusión interior. Pearl permanecía sentada en un silencio sereno, con un comportamiento impasible, como una fortaleza inquebrantable, impermeable a la tormenta que se desataba en el interior de Jax.
Sus labios se curvaron ligeramente, como si esperara pacientemente a que él aceptara lo inevitable.
—Jax, piénsalo bien —le instó Wilma, con voz tentadora—. Si controlamos el Grupo Harris, tendremos poder, riqueza y libertad para actuar como queramos.
Jax levantó la mirada hacia Wilma, cuyas palabras habían sembrado en él la semilla de la posibilidad.
.
.
.