✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 31:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
Zachary levantó la cabeza de golpe, con los ojos muy abiertos. «¿Sr. Morgan?». Su voz denotaba tanto sorpresa como urgencia.
Inclinándose hacia ella, Sarah le susurró rápidamente al oído a Sophie: «Es Simon Morgan, el tipo de la sede central de Pinnacle Group. Es el nuevo director ejecutivo».
Simon entró con una confianza pausada, en un tono juguetón. «Como tengo unos minutos libres, pensé en quedarme a ver cómo se desarrolla este pequeño drama. Diez minutos deberían bastar, ¿no creéis?». Su mirada se posó en Sophie, y una leve sonrisa se dibujó en sus labios.
Una vez que Simon hubo hablado, a Zachary no le quedó más remedio que ceder. «De acuerdo. Cada una de vosotras tendrá diez minutos para volver a dibujar el anillo. »
El rostro de Lila se volvió ceniciento. Se mordió con fuerza antes de soltar: «¿Y si Sophie ya lo ha practicado mil veces en casa?»
La risa de Sophie fue aguda, su expresión fría. «El diseño se hizo público hace solo unos días. ¿Crees que he tenido tiempo de ensayarlo sin parar?»
Entornó los ojos, con voz cortante. «La diseñadora original no necesita ensayos. Ella simplemente lo sabe».
Novelas chinas traducidas en novelas4fan.com
Atrapada por el desafío, Lila asintió a regañadientes. Sabía que podía reproducir el contorno bastante bien. Los diseñadores copiaban constantemente, y ella había estudiado la pieza obsesivamente.
Se dispusieron dos puestos de trabajo uno al lado del otro, y la sala quedó en silencio, salvo por el rasgueo de los bolígrafos sobre el papel. El reloj avanzaba, y los diez minutos se desvanecieron como el humo.
Cuando sonó el temporizador, ambos bocetos se colocaron a la vista, y la multitud se agolpó para verlos.
Los dibujos eran toscos —líneas apresuradas, detalles que faltaban—, pero cada uno reflejaba la esencia del anillo.
Los ojos de Simon se deslizaron hacia Zachary. «Zachary, tú eres el especialista. ¿Cuál es tu veredicto?».
El sudor de los nervios perlaba en la frente de Zachary mientras se inclinaba hacia delante. Ambos bocetos presentaban la estructura básica, pero el de Sophie destacaba. Su mano era segura, sus trazos fluidos, cada curva precisa.
«La técnica de Sophie es claramente superior», admitió Zachary, bajando la voz. «Pero la habilidad por sí sola no prueba la autoría».
La boca de Simon esbozó una media sonrisa de complicidad. Se volvió hacia Sophie. «Entonces, señorita Barnes, ¿dónde está esa verdad a la que se ha aferrado?».
Sophie estudió el trabajo de Lila y luego llevó la mano a su propio boceto con tranquila certeza. «Aquí. En la esquina».
Todas las cabezas se giraron. En la banda inferior, tenue pero deliberada, había una minúscula K grabada en el diseño, casi invisible a menos que uno supiera dónde mirar.
Alguien abrió el expediente oficial. La misma K oculta estaba allí. El papel de Lila no mostraba nada.
«¡No!», la voz de Lila se quebró, el pánico destellando en su pálido rostro. «¡Simplemente omití esa parte!».
«¿Ah, sí?», respondió Sophie con calma, pero con un tono cortante como el cristal. «Entonces explícalo. Dinos qué significa la K».
Lila tartamudeó, mientras su mente buscaba desesperadamente cualquier excusa relacionada con esa única letra.
.
.
.