✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 397:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
Sin dudarlo, respondió: «Nada importa más que tú».
Con eso, Helena se inclinó hacia delante y apoyó suavemente la cabeza contra su pecho, buscando el consuelo que solo los latidos de su corazón podían proporcionarle. Bajo la suavidad de su expresión y la elegancia de sus movimientos, Helena escondía una fuerza tranquila.
Al ver ese raro momento de vulnerabilidad, Alden sintió que algo cambiaba en su interior: su corazón se llenó hasta los topes, como si el resto del mundo se hubiera desvanecido en un segundo plano.
De repente, sus ambiciones, sus planes y todos los objetivos que había construido con tanto cuidado palidecieron en comparación con el simple deseo de tener a Helena cerca.
Y, sin embargo…
Sus ojos se posaron en la vitrina, cuyas estanterías estaban llenas de premios, certificados y galardones ganados con esfuerzo. Su esposa había nacido para perseguir historias, para estar bajo los focos y para cambiar el mundo con su voz. Él no podía ser quien apagara eso. Dividido entre el amor y la lógica, finalmente habló con suave firmeza. —Saldremos en unos días. Como aún queda algo de tiempo, ¿por qué no volvemos a la estación? Así, tomarnos unos días libres más adelante no supondrá un gran trastorno.
Pasó un instante antes de que Helena respondiera con un pequeño asentimiento. —De acuerdo, por ahora haré lo que tú digas.
—Bien.
Alden soltó una pequeña risa mientras se acercaba y le acariciaba la cabeza con cariño. El gesto la hizo erizarse juguetonamente antes de levantarse de un salto y revolverle el pelo en represalia. La risa inundó la habitación mientras se desarrollaba su divertida batalla, disipando la pesadez anterior.
Esa noche, bajo la tranquila mirada de la luna, su amor floreció con promesas tácitas y risas suaves.
Lo nuevo está en ɴσνє𝓁α𝓼4ƒα𝓷.𝓬𝓸𝓂 para más emoción
Siguiendo la sugerencia de Alden, Helena se presentó en Genie TV a la mañana siguiente, decidida a aprovechar al máximo el tiempo que le quedaba antes de la operación. Las ausencias que había acumulado desde que Alden perdiera la memoria se habían acumulado y sabía que no habían pasado desapercibidas.
Nada más entrar en la emisora, Meredith la llamó a su despacho y se lanzó directamente a una reprimenda.
—¡Helena! Me jugé el cuello para ayudarte a conseguir ese puesto de presentadora, ¿y qué has hecho? Apenas has calentado el asiento y ya estás pidiendo que te sustituyan. A este paso, los espectadores se olvidarán de tu cara y empezarán a reconocer a los sustitutos.
Con su frustración a flor de piel, Meredith hizo una pausa para respirar. En ese momento, su mirada se posó en la expresión tranquila y serena de Helena. La irritación de su voz se desvaneció ligeramente mientras le entregaba un guion cuidadosamente preparado. «He recibido noticias de la dirección. Si faltas a un turno más, tu puesto de presentadora…».
«Tu título está prácticamente perdido. Por suerte, hoy es tu último día. Has llegado justo a tiempo. Así que da lo mejor de ti durante la emisión de hoy y recupera algo de credibilidad».
Lo que Meredith le entregó no era un guion cualquiera, sino algo que ella misma había elaborado. La estructura era nítida, el tono preciso y cada línea parecía adaptada a la voz de Helena.
Helena hojeó rápidamente las páginas, sintiendo una mezcla de culpa y gratitud hacia su jefa, que ocultaba una sincera preocupación tras su severidad.
.
.
.