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Capítulo 847:
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Una sonrisa cansada se dibujó en sus labios mientras asentía con la cabeza, acompañada de un delicado bostezo. «Mientras tú estés bien. Ahora, ayúdame con estos documentos que quedan. Después de una noche sin dormir, creo que me toca descansar».
Antes de que Ashton pudiera responder, Abrial se puso de puntillas y le dio un beso rápido y ligero como una pluma en los labios. En un suspiro, ya se había deslizado junto a él hacia el salón, dejándolo tocándose los labios con una sonrisa agridulce en el rostro.
Ashton ocupó el lugar de ella en el escritorio y se sumergió en los informes que ella había dejado.
Aunque los negocios no eran su fuerte, su capacidad para tomar decisiones era aguda y eficiente. La pila de documentos disminuyó rápidamente bajo su atenta mirada.
Echó un vistazo al reloj y escribió una nota rápida para Abrial antes de salir para reunirse con Gustave en la residencia de la familia Miller.
Los recientes acontecimientos en el club de boxeo clandestino habían dejado una cosa muy clara: aunque la Glorious Heritage otorgaba poderes extraordinarios, también conllevaba una serie de limitaciones. Para liberar todo el potencial de estas habilidades extraordinarias, Ashton sabía que tenía que desentrañar los intrincados misterios que se escondían en ellas.
Ashton entró en una rutina: cuando no estaba al lado de Abrial en la empresa, se sumergía en el estudio de la Glorious Heritage con Gustave en la residencia de la familia Miller.
Aunque el propio Gustave poseía una parte de la Glorious Heritage, un regalo de la familia Baldwin, su condición de desconocido significaba que cada uso de su poder le pasaba factura. Esta carga hacía que Gustave dudara a la hora de explorar o emplear las habilidades del artefacto, lo que limitaba la sabiduría que podía compartir con Ashton. Sin embargo, su fascinación por estos objetos místicos le llevó a ofrecer su propio cuerpo como campo de pruebas, lo que permitió a Ashton experimentar con las habilidades de primera mano.
Gracias a la entusiasta colaboración de Gustave, Ashton comprendió rápidamente la naturaleza fundamental del poder de Quills en cuestión de días. Sus experimentos revelaron una verdad crucial: las ilusiones creadas por el poder de Quills surgían directamente de lo más profundo de su imaginación.
Esta extraordinaria habilidad permitió a Ashton tejer experiencias personalizadas para sus objetivos, creando ilusiones que podían atravesar sus barreras mentales con precisión. La cruel ironía de este poder residía en sus límites: frente a enemigos desconocidos, Ashton seguía ciego ante sus miedos y deseos más profundos, lo que le dejaba con un control efímero. Además, manifestar estas ilusiones le robaba temporalmente la vista, dejándole indefenso y con movilidad limitada. A través de rigurosas pruebas, Ashton descubrió gradualmente las limitaciones precisas de este extraordinario poder. Estableció una regla crucial: era necesario un periodo de descanso de treinta minutos entre usos para evitar la tensión mental. Ignorar este umbral daría lugar a un sueño de recuperación de dos horas inevitable.
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Aunque Quills le concedía habilidades extraordinarias, Ashton se dio cuenta de que dominarlas exigiría mucha más delicadeza de la que había previsto inicialmente.
Mientras Ashton y Gustave continuaban sus investigaciones sobre la Glorious Heritage, sus actividades llamaron la atención de otro miembro de la familia Miller.
Hawthorne, aún dolido por la reprimenda pública de su padre en el restaurante Skyline, permanecía bajo arresto domiciliario, con la orden de reflexionar sobre su comportamiento. Su confinamiento le obligaba a presenciar las visitas diarias de Ashton a su casa. Cada llegada y cada partida avivaban su resentimiento. Aunque desconocía la verdadera naturaleza de la colaboración entre Ashton y Gustave, a Hawthorne le hería ver a su rival moverse con tanta libertad por la casa de su familia.
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