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Capítulo 1153:
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La mirada de Marcus hacia Melissa conllevaba un comentario tácito sobre los acontecimientos del día antes de preguntar por el paradero de Jessie.
Su conversación se interrumpió cuando Shawn y Janet llegaron, con Jessie a cuestas, con aspecto notablemente abatido.
Shawn se lanzó a dar explicaciones. «Pasé antes y vi a Jessie y al cachorro enzarzados. A Jessie la mordieron, así que la llevamos corriendo al hospital».
El relato de Shawn conllevaba una mezcla de excitación e incredulidad.
«¡El médico ordenó siete inyecciones de inmediato!
Sigue pálida.
Dudo que vuelva a meterse con un cachorro».
El codo de Janet dio un suave codazo a Shawn, su susurro pretendía atemperar su entusiasmo. «Recuerda que Jessie procede de una familia adinerada y es una amiga importante para Melissa. No causemos ninguna molestia».
La sonrisa tímida de Shawn acusó recibo de la reprimenda.
Mientras tanto, Jessie, con el brazo dolorido por las vacunas, percibía una corriente de tensión.
A pesar del esfuerzo de Melissa por mantener la normalidad, Jessie percibió cambios sutiles en Marcus.
Llevaba el cuello de la camisa desabrochado y tenía un brillo inconfundible, un claro indicio de las recientes escapadas de la pareja.
El humor de Jessie se agrió aún más al darse cuenta.
Su voz se tiñó al instante de amargura al acusar: «Yo estoy aquí sufriendo, y vosotros dos estáis fuera divirtiéndoos, ¿eh? Marcus, siempre has interpretado el papel de caballero, pero abalanzarte sobre Melissa a la primera oportunidad que tienes… ¡Nunca lo vi venir!».
Marcus respondió a su desafío con una mirada firme, convencido de que cualquiera que se cruzara en su camino, independientemente de su sexo, merecía un castigo.
Su respuesta fue fría, casi indiferente. «¿Quizá preferirías volver a los Verdes?».
El desafío de Jessie se desvaneció ante sus palabras. Buscando refugio detrás de Melissa, su voz se redujo a un susurro. «No, no quiero volver. Prefiero quedarme aquí».
Con Minnie bien sujeta entre sus brazos, Marcus acarició la cabeza de la cachorrita, ofreciéndole una suave admonición. «Entonces evitemos más problemas, ¿de acuerdo?».
Su preocupación por Minnie no era explícita, pero Melissa percibió su inquietud.
Marcus rara vez dejaba traslucir sus emociones, pero sus acciones hablaban por sí solas de su naturaleza protectora.
La mirada de Jessie se desvió hacia Minnie, con una envidia inconfundible.
¡Y pensar que ahora era la segunda después de un perro!
Yvonne salió entonces de la casa, su fascinación infantil por la belleza la atrajo hacia Jessie. «Jessie, ¿estás bien? Estaba tan preocupada!», dijo, y sus ojos reflejaban auténtica preocupación.
El ánimo de Jessie se levantó ante la amabilidad de las palabras de Yvonne.
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