✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 227:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
El fuerte grito paró a Brea en seco, que dándose media vuelta, miró al Señor Griffin con frialdad.
«¿Qué más quiere? Ya le dije que no me dejaré intimidar por sus amenazas. Si decide continuar con esta tontería, no tengo ningún problema en llevar esta disputa al siguiente nivel. De cualquier manera, no confío en usted. Señor Griffin, yo tengo una formación demasiado sólida como para dejarme amedrentar».
Al principio, Brea pensó que el anciano se irritaría por sus palabras, pero para su sorpresa, el hombre caminó hacia ella mostrando una amplia sonrisa.
“Vaya, vaya…
Estás realmente enojada. Vamos, yo solo estaba bromeando».
Mientras hablaba, estiró la mano en un intento de llevar a Brea de vuelta a su asiento, pero ella se apartó antes de que pudiera alcanzarla.
«No me gustan estas bromas tan asquerosas, y no creo que la persona que sea capaz de hacerlas sea una buena persona. En otras palabras, Señor Griffin, no quiero tener nada que ver con usted».
Dicho eso, la joven volvió a girarse para irse, aunque las palabras del sujeto la frenaron una vez más.
“Brea, ¿Ya no quieres el patrocinio de The One Jewelry?».
Congelándose en el lugar, ella lo pensó cuidadosamente. Le había tomado bastante esfuerzo recibir el respaldo de The One Jewelry, y si pudiera cerrar esa alianza, se convertiría en la embajadora oficial de la marca y ganaría muchísima más notoriedad de la que tenía.
El problema era que si dependía de sacrificar su cuerpo para obtener ese trabajo, preferiría no hacerlo.
Aceptar tener se%o con ese viejo por escalar posiciones en la industria del entretenimiento no era algo que estaba dispuesta a hacer.
Por lo tanto, habiendo llegado a una conclusión, Brea sonrió con desdén, cosa que la hizo lucir más hermosa. De hecho, todos los hombres quedaron deslumbrados por su belleza.
«No, ya no lo quiero. Si tener se%o contigo es el requisito para convertirse en la portavoz de The One Jewelry, será mejor que busques a alguien más. ¡Yo no me prestaré para eso!», soltó Brea con arrogancia.
Al escucharla, los ojos del Señor Griffin se pusieron rojos de ira.
“¿Sabes quién soy yo, Brea? ¡Con solo una llamada puedo hacer que nunca vuelvas a tener trabajo en esta industria!».
Haciendo caso omiso a su amenaza, ella puso la frente en alto, y respondió:
«¡Inténtalo! No te tengo miedo».
El desprecio que la chica emanaba provocó que el anciano sintiera que era la cosa más repugnante del mundo.
Consternado, se estaba dando cuenta de que Brea era una mujer dura que no sería conquistada con facilidad.
El asunto era que él nunca había fallado en conseguir a la mujer que deseaba, así que si no podía persuadirla, la obligaría a hacerlo. Al Señor Griffin le gustaría ver si Brea mantenía esa arrogancia cuando terminara con ella.
Acto seguido, el tipo le guiñó un ojo a sus dos asistentes, por lo que los dos corrieron para detener a Brea a la fuerza.
«Niña, déjame decirte que yo me he acostado con innumerables mujeres. ¡Ninguna p%rra está fuera de mi alcance!», dijo él con una sonrisa siniestra y obscena.
«He visto a muchas z%rritas adineradas como tú que se creen gran cosa. Y ya que nadie te ha dado una lección, hoy te la tendré que dar yo. ¡Esta noche serás mía! ¡Te voy a coger delante de todos hasta que llores y me ruegues que te suelte!».
Al terminar de hablar, el viejo miró a los dos asistentes de nuevo, de modo que estos trataron de sujetar a Brea para que él pudiera vi%larla.
Allí, aunque estaba aterrorizado, Foley se abalanzó hacia los otros hombres para tratar de liberar a Brea. Al no poder hacerlo por sus propios medios, gritó en dirección a la puerta: «¡Pasen!».
Enseguida los guardaespaldas abrieron la puerta de una patada e irrumpieron en la habitación.
.
.
.