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Capítulo 52:
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Se instaló un silencio sepulcral mientras la expresión de Charles se volvía aún más fría. Su mirada acusadora se clavó en Dayna, haciéndola sentir como si estuviera en un juicio.
«¿Cómo le has echado el guante a Kristopher?», espetó el anciano. «¿No te bastaba con Declan Foster? ¿O es que Kristopher es un premio mayor? ¿Por eso dejaste a tu exmarido?».
Johanna soltó un grito ahogado, abriendo los ojos como si acabara de darse cuenta de una gran verdad. «Espera, ¿eres la exmujer de Declan Foster? ¡Qué curioso, justo el otro día vi un artículo en el que se decía que los dos parecían tan felizmente enamorados!»
Casi de inmediato, Johanna se tapó la boca con la mano, actuando como si no hubiera querido decirlo en voz alta. En cualquier caso, su intención quedó clara para todos.
𝘓𝘰 𝘮𝘢́𝘴 𝘭𝘦𝘪́𝘥𝘰 𝘥𝘦 𝘭𝘢 𝘴𝘦𝘮𝘢𝘯𝘢 𝘦𝘯 𝘯𝘰𝘷𝘦𝘭𝘢𝘴4𝘧𝘢𝘯.𝘤𝘰𝘮
Mirando de nuevo a Johanna, Dayna esbozó una sonrisa que nunca llegó a suavizar su mirada. Había un toque de sarcasmo en su voz. «Entonces, ¿cuándo exactamente viste esa noticia sobre mi exmarido y yo tan felizmente enamorados? ¿Por qué no nos enseñas el artículo ahora mismo?».
La incertidumbre se reflejó en el rostro de Johanna. «Oh, solo fue un titular que vi en las noticias de entretenimiento. No recuerdo muy bien dónde exactamente».
«¿En serio?»
Con una mirada penetrante, Dayna recorrió con los ojos cada rostro de la sala, deteniéndose lo justo para que se notara su escrutinio. De todos, Charles parecía a punto de estallar. Mientras tanto, Alita apretó los labios, sin decir nada. La diversión bailaba en los ojos de los demás, como si estuvieran saboreando cada segundo del espectáculo que se desarrollaba.
Solo entonces se unió Kristopher, hablando con una confianza serena. «Piensa en lo que te dije antes de llegar», le recordó. Le había dejado claro que no tenía que morderse la lengua por nadie allí. Cualquier insulto o desaire que le lanzaran era motivo válido para responder. El apoyo, en aquella casa, nunca estaba en duda… al menos por su parte.
Los labios de Dayna esbozaron una leve sonrisa cómplice. «Sí, estuve casada con Declan. Pasamos tres años manteniendo ese matrimonio completamente en secreto, tan bien oculto que ni siquiera la prensa llegó a olerlo. Así que, Johanna, sinceramente me pregunto: ¿de dónde sacaste esa información?».
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