✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 89:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
Durante el resto del partido, Grace dominó sin esfuerzo. Su velocidad relámpago, sus regates fluidos y sus pases precisos crearon oportunidades fáciles de anotar para sus compañeras.
Y lo que fue aún más impresionante, encestó varios triples desde lejos, lo que cambió decisivamente el rumbo del partido a su favor.
Desde la banda, Johnny se quedó paralizado, con los ojos muy abiertos por la incredulidad mientras Grace dominaba la cancha de baloncesto.
Quizá se había equivocado con ella todo este tiempo. En su mente, ella siempre había sido solo otra chica guapa sin ni idea de nada… ¡qué equivocado había estado!
Entre el público, Beatrice apretó la mandíbula, con la frustración desbordándose en cada palabra. «Bah, no es más que suerte ciega. No hay motivo para que se muestre tan engreída».
с𝗈𝗺ра𝗿𝘵𝖾 𝘁𝘂𝘀 𝖿a𝗏𝗈𝗋i𝗍𝗮𝘴 𝗱esd𝘦 𝗻o𝘷𝖾𝗅𝖺s4𝗳𝖺𝗇.𝗰𝗈𝗺
Desde que tenía uso de razón, había sido el centro de atención y se había regodeado en la admiración de todos. Ahora, sin embargo, todas las miradas estaban fijas en Grace.
Al final del partido, no había duda: Grace se convertiría en la nueva sensación del instituto Briskvale.
El marcador mostraba una ventaja de veinte puntos, y los vítores enloquecidos sacudían las gradas.
Para sus rivales, fue la peor derrota que recordaban en los últimos tiempos.
Las compañeras de Grace se agolparon a su alrededor en un torbellino de emoción. «¡Grace Miller! ¡Ha sido increíble! ¡Eres la verdadera MVP!».
Ella restó importancia a los elogios con una sonrisa amable. «Todas han aportado su granito de arena. Eso es lo que importa».
Al otro lado del pabellón, Johnny estaba sentado encorvado en el banquillo, con los pensamientos enredados mientras la observaba. Solo ahora empezaba a preguntarse si alguna vez había visto realmente a la verdadera Grace.
Beatrice se acercó dando pisotones, con envidia entre sus palabras. «No te creas demasiado importante. Solo has tenido suerte al salir desde el banquillo. Vaya cosa».
Grace no respondió, y en su lugar decidió darse la vuelta y marcharse. Cuando se alejaba, la voz de Johnny se alzó por encima del ruido. «¡Grace!».
Ella se detuvo y miró por encima del hombro.
Él movió los labios con vacilación antes de murmurar finalmente: «Gracias».
La respuesta de Grace fue breve —un pequeño asentimiento con la cabeza— antes de seguir su camino, con Adrianna acompañándola a su lado.
A su alrededor, los estudiantes bullían de energía; la emoción del partido resonaba en cada conversación.
Más tarde esa noche, Johnny entró cojeando en la casa de los Holden, haciendo una mueca de dolor con cada paso. Julia entrecerró los ojos con preocupación en cuanto lo vio. «¿Qué te ha pasado, eh? ¿Te ha perseguido hasta casa un animal salvaje?».
Johnny soltó un suspiro dramático. «¿En serio, mamá? Soy tu propio hijo. ¿No puedes fingir que te preocupas por una vez?«
Julia resopló. «Si no me importara, ya no estarías de una pieza. Estás bien».
Un momento después, Grace se acercó y le puso en la mano un frasco pequeño de linimento. «Prueba esto durante un par de días. Te curarás sin problemas».
Julia no perdió tiempo en acercar a Grace hacia sí para darle un cálido abrazo. «Siempre eres tan considerada, cariño».
Dándose la vuelta, Johnny fingió no darse cuenta, pues aquella escena le dolía más de lo que quería admitir. A veces se preguntaba si, de alguna manera, lo habían cambiado al nacer. Grace encajaba con tanta naturalidad que parecía pertenecer a aquel lugar más que él mismo.
.
.
.