✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 2011:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
«¡Así es! Si no fuera por Belinda, quién sabe la clase de sufrimiento que Carola podría haber tenido que soportar. Esa niña ha sido nada menos que una bendición,» dijo Galen, dejando escapar un largo suspiro de gratitud.
Mientras la conversación cambiaba de rumbo, los pensamientos de Saniya se desviaron hacia otra parte: hacia Kylee.
En el momento en que el pensamiento le cruzó la mente, su rostro se torció en un gesto duro. Con un leve resoplido de desdén, dijo: «Honestamente, no es ninguna sorpresa que Kylee haya echado a Carola a los lobos solo para salvarse a sí misma en aquel entonces. Ya sabía que Carola no era su madre biológica desde mucho antes de que pasara nada de eso.» Su tono se afiló, amargo en los bordes. «Alguien tan egoísta como Kylee siempre se elegiría a sí misma en circunstancias así.»
La expresión de Galen se suavizó. «Belinda realmente es nuestra estrella de la suerte,» murmuró, sonriendo levemente.
«Es una pena que la hayamos tratado tan mal en el pasado,» admitió Mose, el peso del arrepentimiento evidente en su voz.
𝖮r𝗴𝖺𝘯𝘪𝘻a 𝘁𝘂 𝖻i𝘣𝘭𝗂𝗈𝘵eс𝗮 𝘦ո 𝗻o𝘃𝖾𝘭𝖺𝗌𝟦𝘧𝖺𝗇.𝖼оm
Sus palabras quedaron pesando en el aire. La amplia sala de estar quedó en silencio, llenada solo por el suave murmullo de la noche.
Finalmente, Carola rompió la quietud. «Está bien,» dijo con suavidad. «El pasado ya quedó atrás. Lo que importa es cómo tratemos a Belinda de aquí en adelante. Somos familia, y en el fondo, ella no nos va a odiar de verdad.»
Galen asintió, tomándose sus palabras a pecho. «Tienes razón, Carola.» Después de una pausa pensativa, su tono se entibió. «¿Por qué no le pides a Belinda que traiga a Lucas a cenar mañana en la noche? Voy a invitar también a tu hermano mayor y a tu cuñada.»
«Está bien.» Carola sonrió y tomó su teléfono. «La llamo ahora a ver si está libre.»
La línea apenas sonó dos veces antes de que Belinda contestara. «Mamá, ¿pasó algo?»
«Nada, mi amor,» dijo Carola, suavizando el tono. «¿Tú y Lucas tienen tiempo mañana en la noche? Me gustaría que vinieran a casa a cenar.» Sabía que la palabra *casa* cargaba un peso tierno, una profundidad de significado que ambas sentían.
«Espera, déjame consultarle a Lucas.» Siguió una breve pausa, llena de una conversación amortiguada, antes de que Belinda volviera. «Dice que sí. Vamos a ir a casa a cenar mañana, mamá.»
«Maravilloso,» dijo Carola, su sonrisa audible a través de las palabras. «Te dejo, descansa.»
«Bueno, tú también. Buenas noches.»
«Buenas noches.»
Cuando la llamada terminó, Carola se volvió hacia los demás. «Belinda y Lucas vendrán mañana en la noche.»
«Bien,» respondió Galen, su tono cargado con una mezcla silenciosa de reflexión y resolución. Después de un momento, como si hubiera tomado una decisión, agregó: «Carola, invita a Elwood también.»
Había pasado un tiempo desde que se había enterado de la conexión de Elwood con Carola, y aun así nunca lo había contactado. Tal vez esta cena era la oportunidad indicada: una ocasión para conocer mejor al hombre, para acortar esa distancia y darle la bienvenida adecuadamente a la familia.
Carola se vio levemente sorprendida, pero asintió con una pequeña sonrisa. «Está bien, le aviso.»
«Bien,» repitió Galen, esta vez con decisión.
Al día siguiente, el aire dentro de la celda de detención era denso y rancio.
.
.
.