✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 805:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
Alicia lo observó un rato antes de salir al balcón.
Llamó a Corey y le llegó su voz, optimista como siempre.
«Bueno, ¿ya te has decidido?».
«Sí, he decidido trabajar contigo», dijo Alicia, con la voz un poco aguda por el viento frío.
Temblaba mientras hablaba.
«Pero tengo una condición».
Corey sonaba curioso.
«Por supuesto, ¿cuál es la condición?»
«Llévame lejos de Warrington, y asegúrate de que Caden no pueda encontrarme nunca más».
Después de terminar la llamada con Corey, Alicia volvió al dormitorio.
Se sentó tranquilamente en el borde de la cama, con los ojos fijos en Caden, que yacía allí.
La medicación estaba haciendo efecto lentamente, y él se movía incómodo, con la cara tensa y gotas de sudor formándose en la frente.
Con cuidado, Alicia le secó el sudor de la frente, moviéndole suavemente los dedos por la piel con un movimiento tranquilizador.
Poco a poco, la expresión de Caden se suavizó bajo sus caricias y la tensión de sus facciones fue desapareciendo poco a poco.
Sin abrir los ojos, Caden extendió la mano hacia ella y se la acercó a la mejilla.
El tacto de su mano pareció reconfortarlo y, finalmente, se sumió en un sueño tranquilo.
Alicia sabía lo que era sentirse mal, así que no movió la mano.
Se sentó a su lado, sin saber cuánto tiempo había pasado, pero cuando su respiración se calmó, soltó lentamente la mano.
En ese momento entró Mónica, llevando una bandeja con comida.
«¿Ya se ha despertado?», susurró.
«Le he pedido a la asistenta que prepare sopa; quizá pueda comer un poco antes de volver a dormir».
Alicia miró el reloj, sorprendida por el tiempo transcurrido.
«No, seguramente dormirá un poco más. Esperemos antes de despertarlo».
La mirada de Mónica se suavizó al notar la cara de Alicia.
«Alicia, ¿acabas de llorar?».
Alicia se rozó las mejillas.
Sacudió la cabeza, intentando mantener la compostura, y siguió a Mónica fuera de la habitación.
Una vez fuera, Mónica le puso una mano suave en el brazo.
«¿Está todo bien entre tú y Caden?» Mónica preguntó, su voz llena de preocupación.
.
.
.