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Capítulo 1178:
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Mabel sintió un cosquilleo en la nariz mientras abrazaba a Kimberly. «Lo entiendo… Sé que es difícil para ti pensar en perderlo. Deja que salgan las lágrimas. Después, pensaremos en algo juntas. No puedo imaginar que él quisiera dejarte así».
Las palabras reconfortantes de Mabel solo sirvieron para aumentar el dolor de Kimberly, que comenzó a llorar desconsoladamente, dejando salir todo el dolor que había acumulado durante tanto tiempo. Recordó su vida anterior. Tras la caída de la familia Hoffman, Levi siguió brillando en la industria del entretenimiento, todavía como el carismático y querido actor ganador de tres premios, idolatrado por legiones de jóvenes fans. Bajo los focos, era irresistiblemente encantador.
Kimberly recordaba vagamente que, en los momentos previos a su muerte en su vida anterior, en el coche se estaba reproduciendo una entrevista con Levi. En aquel momento, estaba en la cima de su carrera y controlaba los mejores recursos de la industria. Su última película acababa de recaudar mil millones de dólares, lo que le convertía en el primer actor de Fusciadal en alcanzar tal hito.
El entrevistador le preguntó a Levi: «Levi, en nombre de tus numerosos fans, tengo que preguntártelo. ¿Tienes algún remordimiento en la vida?».
«Arrepentimientos…». Su voz grave resonó en los altavoces del coche. «Sí, tengo uno. Me arrepiento de no haber ido tras la chica que me gustaba».
Al darse cuenta de que se trataba de una historia importante, el presentador se inclinó con expectación. «¿Puedes contarnos qué tipo de mujer podría cautivar a un hombre como tú?».
«Es realmente excepcional».
La voz grave y resonante de Levi llenó el coche, y cada palabra transmitía un toque de nostalgia.
«Aún puedo recordar la primera vez que la vi. Estaba envuelta en una chaqueta rosa, pequeña y abrigada, como un cachorro contra el frío del invierno. Ese día nevaba mucho y yo temblaba de frío, pero allí estaba ella, un estallido de calidez, como la luz del sol atravesando el cielo nublado. En ese momento, dejó una huella indeleble en mi memoria».
La presentadora no pudo ocultar su sorpresa. «Qué encuentro tan poético. ¿Así que se conocen desde hace mucho tiempo? ¿Cuánto duró su relación?».
Él hizo una breve pausa antes de responder con una risa triste.
«En realidad nunca llegamos a ser pareja, aunque la conozco desde hace muchos años. Sería más exacto decir que yo era consciente de su existencia, mientras que ella… bueno, ella realmente no me conocía».
En ese momento, Kimberly estaba soñando despierta, mirando por la ventana. Al escuchar su confesión, sonrió discretamente. ¿En serio? ¿Un amor unilateral que duraba tanto tiempo?
El presentador se quedó momentáneamente desconcertado. «Espera… ¿quieres decir que has estado secretamente enamorado de ella todos estos años y ella no tiene ni idea?».
Levi se limitó a tararear en señal de confirmación, sin mostrar el menor atisbo de vergüenza. «Quince años», admitió. «Desde el primer momento en que la vi, me cautivó. Desde entonces, la he observado desde la distancia».
Su expresión se ensombreció brevemente con una mirada contemplativa. «Se casó hace tres años. He oído que era feliz. Asistí a su boda; estaba radiante con su vestido. Verla feliz era todo lo que necesitaba».
Kimberly se perdió la última parte de la entrevista porque, en ese momento, el coche en el que viajaba se incendió de forma inesperada. Presa del pánico, llamó a Declan, pero fue Valerie quien respondió, con un tono lleno de desdén. Mientras la desesperación la invadía, ¡el coche estalló en una enorme explosión!
Pensó que había muerto en el incendio, pero se despertó y se encontró de nuevo en el primer año de su matrimonio con Declan.
Este extraño recuerdo acababa de resurgir en la mente de Kimberly. Hasta ahora no le había dado importancia. De repente, sus ojos se iluminaron con un destello de determinación y apretó la mano de Mabel con renovada seguridad.
—Mabel, ¡estoy segura de que Levi vendrá a la boda!
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