✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 70:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
Justo entonces, una melodía de piano se extendió por el salón: elegante, suave, romántica hasta la médula. La multitud se volvió hacia la pareja, cautivada. Todos, excepto Julian. Sus ojos ignoraron por completo a los amantes, atraídos en cambio por la figura junto al piano de cola, medio oculta en las sombras.
El piano de cola, con su marco pulido, servía como un impresionante punto focal en la sala. Su elegancia encajaba a la perfección con el tono fastuoso de la velada. Sin embargo, la mujer sentada ante él eclipsaba al propio instrumento; su presencia era tan serena que parecía que ella le daba alma a la música. Se inclinó ligeramente hacia delante, sus dedos se deslizaban sobre las teclas con una gracia ensayada, emitiendo una melodía que parecía surgir de su tacto con la misma facilidad que la respiración.
Julian había conocido a muchas mujeres impresionantes a lo largo de su vida, pero sus afectos pasados nunca habían ido más allá de la admiración. Solo esta mujer despertaba en él un sentimiento que no podía nombrar, algo más profundo e inquietante. Había en ella una extraña atracción —a la vez íntima y distante— que le impulsaba a ver el rostro que se escondía tras la máscara.
A su lado, Ernest siguió la mirada de Julian y pronto divisó a Katherine. Al principio, su interés fue casual, pero en el momento en que la vio, se transformó en una silenciosa sorpresa.
«¿Quién es esa?», murmuró, como si la pregunta se le hubiera escapado.
En su mundo, la belleza era algo habitual. Pero ver a alguien tan joven y, sin embargo, tan hábil al piano, era todo lo contrario.
Julian se quedó al margen de la reunión, centrado por completo en Katherine. Su mano hacía girar la copa de vino con ociosa precisión, y el líquido carmesí reflejaba la luz mientras mantenía el rostro impasible.
«No lo sé. Nunca la había visto antes».
L𝗼 𝗺𝗮́𝗌 𝘭e𝗂́𝗱𝗈 𝖽𝗲 l𝗮 𝗌е𝘮a𝗇𝗮 𝘦ո no𝗏𝘦l𝘢𝗌𝟦𝘧𝗮n.c𝗈m
Ernest bajó la voz. —Parece joven. Probablemente alguien a quien los Grant hayan contratado, nada más allá de la clase media.
La atención de Julian se centró en la sutil apertura de sus labios. Una extraña opresión se le subió por la garganta. Había algo familiar en ellos, un parecido que le traía a la mente a Katherine. Pero a diferencia de los labios desnudos de Katherine, suaves y con un tono natural, los de esta mujer estaban cubiertos de un llamativo pintalabios.
«Cuando termine el banquete, investigaré un poco», dijo Ernest con una risa. «Si no forma parte del círculo habitual, entonces quizá tenga una oportunidad. Últimamente he estado solo; las noches se están volviendo demasiado tranquilas». »
La actitud de Julian cambió ligeramente, y un atisbo de frialdad se apoderó de su rostro.
Al piano, Katherine mantuvo la vista fija en las teclas, haciendo todo lo posible por ignorar el peso de la mirada de Julian.
Era consciente de que él tenía una presencia imponente, pero no esperaba que resultara tan abrumadora. Bajo su mirada, sentía como si le hubieran despojado de sus defensas, como si él pudiera ver a través de ella.
Sin embargo, lo que más la inquietaba era lo que vendría después.
.
.
.