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Capítulo 593:
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Nancy se agarró el pecho, con un temblor de angustia en la voz. —Mamá, tal vez debería irme yo también. No quiero causar más fricciones entre papá y tú. Siento que todo es culpa mía.
Su cuerpo delgado y su voz suave tocaron la fibra sensible de Kayla.
—No te preocupes por esa mujer, cariño. Estás aquí para conocer a la familia. Susanna está en tratamiento y tú tienes que ir al médico por tu problema cardíaco, ¿recuerdas?
La cardiopatía congénita de Nancy, la razón por la que la habían abandonado de niña, era una bomba de relojería sin el cuidado adecuado. Según Nancy, la amable directora del orfanato había facilitado su tratamiento, y no había dado problemas hasta hace poco.
Las palabras de Kayla irritaron a Sean. Apretó la mandíbula y se dirigió hacia ellas.
—Mamá —comenzó, con voz tensa—, no me meteré en tu vida personal. Si quieres adoptar a otra hija o no es tu decisión. Pero, por favor, ten en cuenta los sentimientos de Susanna y los míos. No seas tan cabezota.
La mirada de Kayla se encontró con los ojos bajos de Susanna, y un dolor de culpa se retorció en su interior. Inconscientemente, retiró su mano de la de Nancy y enderezó su postura.
—Sean, no estoy siendo terca —replicó, con un toque de desafío en su voz—. Has estado dirigiendo las cosas durante tanto tiempo que has olvidado el respeto. Independientemente de tu posición, sigues siendo mi hija.
Mirando a Susanna, Kayla esbozó una sonrisa. —Susanna, ¿por qué no hablamos de Nancy más tarde? Ahora mismo, nuestra prioridad es conseguir el tratamiento que necesita. Podemos hablar de todo lo demás después, ¿de acuerdo?
Kayla se aferró a una pequeña esperanza: tal vez cuando terminara el tratamiento, Susanna se hubiera encariñado con Nancy.
Matteo se volvió hacia su esposa y dijo: «Vamos, es nuestra reunión familiar. ¿Por qué están todos tan tristes? Susanna, has crecido, pero sigues actuando como una niña».
«No importa la edad que tenga, siempre seré tu niña», replicó Susanna enfadada. Quería decir algo más, pero decidió no hacerlo.
Después de la marcha de Norah, Susanna se dio cuenta de que Nancy estaba actuando como una de esas hijas adoptivas hipócritas de las novelas. Siempre era amable y gentil, pero Susanna sentía que Nancy no se merecía su amabilidad.
Podía sentir que algo no iba bien con Nancy. Al enfrentarse a ella, descubrió que la táctica de Nancy era retirarse para ganarse la simpatía. Cuanto más lamentable parecía Nancy, más compasiva se volvía su madre.
Susanna se burló. Al ser hija de su madre durante más de 20 años, se sentía segura a la hora de tratar con esta hija adoptiva.
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