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Capítulo 1042:
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«De acuerdo», respondió Norah con una sonrisa educada.
Joanna se despidió de los dos hombres antes de partir con Norah. Mientras sus figuras se alejaban, Kason y Kaiden también salieron.
Kason, que tenía experiencia en gestionar este tipo de situaciones, había organizado de manera eficiente una indemnización para las familias de tres víctimas.
En silencio, Norah transfirió una suma de dinero a la cuenta de Kason, un gesto de gratitud hacia aquellos cuyas familias se habían visto afectadas por su terrible experiencia.
Con apoyo financiero, podrían vivir un poco más cómodamente. Norah entendía que las vidas eran más valiosas que el dinero, pero proporcionar ayuda financiera era lo único que se sentía capaz de hacer en ese momento.
Después de la visita, Joanna acompañó a Norah de vuelta a su habitación del hospital. «Joanna, gracias por hoy. Puedes ir a descansar ahora. Todavía tengo algunas cosas de las que ocuparme», dijo Norah cuando llegaron.
De camino de vuelta, Norah recibió un mensaje en su teléfono. Joanna le hizo un gesto desdeñoso. «No es nada. Si necesitas algo más, solo tienes que decírmelo. Me marcho ahora».
Después de echar un último vistazo a la habitación para asegurarse de que todo estaba en orden, Joanna se marchó.
Luego llegó a la cafetería donde Susanna ya estaba esperando.
«Joanna, ¿cómo se encuentra Norah?».
En la mesa con Susanna estaban Sean y Phillip. Joanna les hizo un gesto de asentimiento con la cabeza mientras se sentaba.
«Norah ha estado bastante inquieta desde que se despertó. He hecho lo que he podido, pero no se puede hacer más», explicó Joanna, tomando un sorbo de café. «También he sacado el tema de Sean, pero la postura de Norah es muy clara…».
«¿Cuál es su postura?», preguntó Susanna.
Joanna miró a Sean, que intentaba mantener la compostura mientras sorbía su café, y respondió con tono compasivo: «Está decidida a romper con Sean».
Al oír esto, la mano de Sean tembló, lo que hizo que dejara caer la taza de café con un estruendo. Su expresión se volvió abatida.
Desde que Norah se había despertado, Sean había notado su distanciamiento. Estos últimos días habían sido angustiosos para él.
Ansiaba suavizar las cosas con palabras amables, pero Norah no atendía a sus intentos. Cada vez que aparecía, le pedía que se fuera, manteniendo una distancia educada pero firme. Ver a Norah tan frágil y a la vez tan distante le hacía sentirse impotente.
Norah estaba decidida a poner fin a su relación con Sean.
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