✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 1041:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
Norah sonrió. —Ha pasado un año. Quizá sea hora de terminar con él. No somos el uno para el otro.
Hablaba con calma y seguridad, lo que provocó que la expresión de Joanna se volviera de incredulidad. Norah se pellizcó suavemente la mejilla. —¿Qué pasa?
—Parecíais tan felices juntos. ¿Por qué terminarlo? ¿Te das cuenta de lo que hizo Sean por ti después de que desaparecieras?
Susanna podría no haber sido plenamente consciente, pero los que estaban cerca de Sean durante ese período sí lo eran. Joanna compartió rápidamente los acontecimientos del año pasado.
«Puede que estéis en desacuerdo, pero si es solo un malentendido, aclaradlo pronto. No dejéis que los pequeños desacuerdos conduzcan a una ruptura. Sean se preocupa de verdad por ti». Joanna expresó esto por el deseo de no dejar que los esfuerzos de Sean fueran en vano y de evitar que su relación se desmoronara.
Norah observaba la suave lluvia, con un tono distante. «Ha pasado un año. Hace tiempo que esos sentimientos han disminuido. Terminar las cosas ahora nos preserva la dignidad a ambos».
En el pasado se habían querido profundamente, un hecho que Norah reconocía. Sin embargo, las emociones podían desvanecerse. No estaba dispuesta a descubrir cuánto seguía queriéndola Sean. Una separación parecía lo mejor para ambos.
Al despertar, lo primero que pensó Norah al ver a Sean fue en poner fin a su relación. Aunque Joanna tenía sus reservas sobre Sean, era innegable que era una figura prominente en Glophia. Juntos, Sean y Norah eran vistos como una pareja perfecta. Al darse cuenta de la determinación de Norah, Joanna le ofreció mentalmente sus condolencias a Sean.
Sean había discutido con Norah y había llevado las cosas a este punto. De hecho, Sean también sentía el dolor, ya que Norah se negaba por completo a escuchar sus explicaciones.
Mientras tanto, la familia de Amy permanecía en silencio bajo las sombrillas junto a la lápida. El ambiente era sombrío, salpicado por el sonido ocasional de sollozos. Los ojos de Kason se mantuvieron fijos en Norah, que estaba sentada en una silla de ruedas. Kaiden, de pie junto a él, sintió el peso de la pesada atmósfera a pesar de no conocer a Amy. Sostuvo una gran sombrilla para él y para Kason.
Norah había hecho que Joanna la llevara hasta la familia de Amy. Les ofreció palabras de consuelo. Después, se llevó las manos al abdomen, conteniendo su dolor, con el rostro impasible.
—Joanna, vámonos —dijo en voz baja.
Al pasar junto a Kason, Norah le hizo un gesto con la cabeza.
—Kason, Kaiden, me vuelvo al hospital.
Kason asintió en señal de reconocimiento. —Vale, cuídate mucho.
Kaiden añadió: «Norah, que te mejores pronto y vuelve a Glophia. Spencer y yo te invitaremos a tomar algo en el Glamour Club».
.
.
.