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Capítulo 653:
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Fannie experimentó una mezcla contradictoria de irritación y agradecimiento. ¿Estaba Bobby realmente preocupado por su seguridad? ¿La seguía considerando una amiga íntima? A pesar de estos pensamientos, había tomado la decisión de mantener las distancias con Bobby y su círculo.
«Gracias -dijo brevemente.
Cuando Fannie dobló la esquina, a punto de terminar la llamada, una figura surgió de entre las sombras y cargó contra ella.
«¡Socorro! Que alguien me ayude!», gritó.
Al otro lado, Bobby sólo oyó su grito desesperado.
«¿Fannie?», gritó repetidamente, pero la línea se cortó. Le invadió el pánico, cogió apresuradamente el abrigo y salió corriendo.
La llamada se había cortado y, cuando intentó volver a marcar, el número era imposible.
A Bobby se le pasaron por la cabeza posibles explicaciones para su distracción anterior.
¿Acababa de ducharse? No, aún no estaría en casa.
Tal vez Jett había estado antes con ella y, ahora que se había ido, estaba sola.
Inseguro de sus pensamientos, Bobby condujo hasta el apartamento de Fannie.
Cuando llegó, se fijó en las siniestras sombras que proyectaban los oscuros arbustos que rodeaban el edificio.
Allí encontró el bolso de Fannie, una señal premonitoria. Justo cuando Bobby estaba a punto de llamar a la policía, su teléfono zumbó con una llamada de un número desconocido.
«Fannie está conmigo. Si la quieres a salvo, trae dos millones en metálico y ven solo al lugar que te daré».
La voz al otro lado era áspera, distorsionada por una raspa digital.
A pesar de la creciente ansiedad por el bienestar de Fannie, Bobby mantuvo la compostura.
«Enséñame una foto de ella».
La línea se cortó bruscamente, pero al cabo de un minuto apareció en su teléfono una imagen escalofriante: Fannie atada a una silla, con la boca sellada con cinta adhesiva. El miedo brillaba en sus ojos.
Ahora Bobby estaba seguro de que corría verdadero peligro.
El teléfono volvió a sonar.
«Ven sola. Llama a la policía o díselo a alguien, y no sobrevivirá», amenazó la voz distorsionada.
Bobby tanteó el terreno.
«¿Y si informo a su familia? Podrían pedir un rescate mayor».
«¡No juegues! Si no te importa su vida, acabaré con ella ahora mismo».
«Espera», intervino rápidamente Bobby.
«¿Dónde debo llevar los dos millones?».
«Al Hotel HighSky. Prepara el dinero y te daré más instrucciones dentro de dos horas».
Bobby quiso preguntar más, pero la línea volvió a cortarse. No tuvo más remedio que hacer los preparativos para el rescate.
Dos horas más tarde, Bobby estaba sentado en su coche frente al Hotel HighSky, observando el flujo constante de gente que entraba y salía, con dos millones en metálico a su lado.
El teléfono sonó una vez más.
«Dirígete ya a la suite presidencial. Allí es donde está Fannie», ordenó la persona que llamaba.
«¿Y el rescate?» preguntó Bobby.
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