✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 497:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
«Katherine».
«¡No me toques!» Katherine saltó del lavabo, su frustración irradiaba de ella de forma inconfundible.
Shawn se rascó la cabeza, desconcertado, y acabó apoyándose en la encimera.
Más tarde, después de que Shawn se duchara, Katherine ya estaba dormida. Sólo ocupaba la mitad de la cama, dejando la otra mitad disponible para él. Pero Shawn prefirió dormir en el sofá. Cuando apagó las luces, la habitación se sumió en la oscuridad, y Katherine abrió los ojos, luchando por calmar sus emociones.
En realidad, que Shawn fuera Frankie no le importaba mucho a Katherine, porque de todos modos no pensaba estar con él. Aunque fuera Frankie, el resultado no cambiaría.
Al día siguiente, Katherine y Shawn reanudaron su búsqueda de pistas sobre la madre de Wade.
Preguntaron a varias personas de las inmediaciones, repitiendo sus esfuerzos del día anterior, con la esperanza de lograr algún avance en su investigación. Para maximizar su eficacia, Katherine y Shawn dividieron estratégicamente sus esfuerzos, abriéndose en abanico para cubrir más terreno.
Sin embargo, cuando Katherine se acercó a una anciana ciega, un elegante coche negro se detuvo junto a ella. Dos guardaespaldas salieron y secuestraron a Katherine. Ella luchó ferozmente contra sus captores, sus gritos de auxilio resonaron en el tranquilo callejón, pero nadie apareció para rescatarla de su desesperada situación.
Al presenciar el secuestro, Shawn entró en acción, persiguiéndolos con ferviente urgencia. Sin embargo, el coche ya se había alejado a toda velocidad. La última imagen grabada en la mente de Shawn fue la de Katherine, con la boca amortiguada y los ojos rebosantes de miedo y desesperación. Shawn había corrido tras el coche decenas de metros. Sin embargo, aparte de memorizar la matrícula, se encontró impotente. Decidió llamar a la policía.
Justo cuando cogía el teléfono, una mano firme le apretó el hombro. Detrás de Shawn había un hombre con gafas de sol, cuyo formidable agarre indicaba que no era un individuo corriente.
«Si involucras a la policía, no podemos garantizar la seguridad de esa mujer».
Shawn guardó el teléfono a regañadientes, con una voz escalofriantemente serena mientras preguntaba: «¿Quién te ha enviado?».
«Lo descubrirás muy pronto. Nuestro jefe quiere conocerte». Con Katherine en sus manos, Shawn no tuvo más remedio que asentir. Siguió al hombre hasta una densa zona boscosa.
Más allá de los árboles había un estanque cristalino. Un hombre de mediana edad estaba tranquilamente sentado junto al estanque, pescando. A su alrededor había varios guardaespaldas imponentes. A lo lejos, el motor de un coche se detuvo.
«¡Suéltame!» Katherine fue empujada hacia delante, con las manos fuertemente atadas a la espalda. A la sombra de los imponentes guardaespaldas, parecía totalmente indefensa. Sin embargo, sus pensamientos no se centraban en su propia situación, sino en Shawn.
En cuanto salió del coche, sus ojos se posaron en Shawn, que estaba solo frente a un grupo formidable. El pavor se apoderó de su estómago al temer lo peor para él en aquel peligroso momento.
«Suéltala -exigió Shawn.
El hombre que pescaba se volvió para mirar a Katherine.
«¿Tu novia? Es muy guapa».
El tono medio bromista del hombre irritó a Shawn.
«Señor Potter, la forma en que me ha invitado es bastante singular -se burló Shawn-.
.
.
.