Una vez la esposa tonta, ahora su eterna obsesión - Capítulo 56
✨ Nuevos capítulos cada martes y viernes
📖 ¡Nuevas novelas cada semana!
🌟 Únete a Nuestra Comunidad
📱 Tip: Toca el menú de tu navegador → "Añadir a pantalla de inicio" ¡y accede como si fuera una app!
Capítulo 56:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
La rival dudó un instante antes de responder: «Nueve millones ochocientos mil».
A Cathryn se le secó la boca y sintió un escalofrío de sospecha recorriendo su piel. Esto tenía todas las huellas de Jordyn: alguien había sido pagado para seguir subiendo la apuesta y forzarla a actuar. Respiró temblorosamente y soltó la cifra: «Diez millones».
Si subía más, se vería acorralada y no tendría más remedio que pedir ayuda a Andrew. Después de rechazar su cheque de cincuenta millones la noche anterior, esa idea le sabía a ceniza en la boca. Rezó en silencio para que su oponente se detuviera.
Por fin, la determinación del rival se quebró. Dejó a un lado su paleta.
El alivio fue tan grande que a Cathryn casi le fallaron las rodillas. Si nada salía mal ahora, Midnight Lilies, la obra maestra de su madre, podría por fin volver a casa.
El subastador levantó el martillo. «Diez millones, a la una; diez millones, a las dos…».
Desde las salas privadas de arriba, una nueva voz resonó en la sala. «Quince millones».
La multitud contuvo el aliento, y la sorpresa se extendió por toda la sala. Esas salas eran terreno sagrado: solo los verdaderos poderosos de la ciudad se sentaban allí, y nadie podía identificar la voz.
En lo alto, Andrew hacía girar distraídamente el anillo de su dedo, con una pizca de picardía en los labios. Sabía perfectamente que si Cathryn conseguía el cuadro por diez millones, nunca volvería a pedirle más dinero. Pero presionarla un poco más podría cambiarlo todo.
Abajo, Cathryn se levantó de un salto, con una expresión de incredulidad en el rostro. El cuadro había estado a su alcance, tan cerca que casi podía sentirlo. Y ahora, de repente, se le escapaba. ¿Quién podría quererlo más que ella?
El subastador dirigió su mirada hacia Cathryn, con voz firme. «Señora, ahora estamos en quince millones. ¿Le gustaría hacer una nueva puja?».
Cathryn no lo dudó. Le envió un mensaje rápido a Andrew: «Sr. Brooks, ¿podría prestarme otros diez millones?».
La dignidad era un lujo del que podría preocuparse más tarde. Lo único que importaba ahora era recuperar el cuadro de su madre.
Capítulos recién salidos en ɴσνєʟα𝓼4ƒ𝒶𝓷.ç𝓸m para fans reales
La respuesta de Andrew fue instantánea. «Todo lo que necesites».
Se sintió aliviada. Levantó su paleta sin dudarlo. «Dieciséis millones».
Jordyn y Vanessa intercambiaron una mirada, luchando por ocultar su diversión. Era evidente que esperaban que Cathryn fracasara estrepitosamente.
Desde arriba llegó la siguiente puja, rompiendo la tensión con una calma escalofriante. «Veinte millones».
El corazón de Cathryn casi se detuvo. Quienquiera que estuviera en esa sala había subido cuatro millones de un solo golpe, dejándola sin margen de maniobra.
Un murmullo se extendió entre la multitud. Todos los presentes en la sala sabían que Midnight Lilies no podía valer veinte millones. El precio era escandaloso.
El subastador se volvió hacia Cathryn de nuevo. «Tenemos veinte millones sobre la mesa. ¿Continúa?».
Las manos de Cathryn temblaban mientras escribía otra súplica. «Sr. Brooks, ¿puedo tener otros diez millones?».
La respuesta de Andrew fue inmediata y contundente. «Tendrás todo el dinero que quieras, siempre y cuando cumplas tu parte del trato».
.
.
.