Una vez la esposa tonta, ahora su eterna obsesión - Capítulo 36
✨ Nuevos capítulos cada martes y viernes
📖 ¡Nuevas novelas cada semana!
🌟 Únete a Nuestra Comunidad
📱 Tip: Toca el menú de tu navegador → "Añadir a pantalla de inicio" ¡y accede como si fuera una app!
Capítulo 36:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
La empleada observó el enfrentamiento, con evidente irritación en su rostro. Deslizó los documentos de Cathryn por el escritorio. «Si no se han decidido, vuelvan cuando estén listos».
Cathryn y Jordyn respondieron al unísono: «Estamos listos».
La mirada de la empleada pasó rápidamente de uno a otro, claramente desconcertada. Luego miró a Jordyn y le preguntó a Cathryn: «¿Y quién es…?».
Una sonrisa pícara se dibujó en los labios de Cathryn. «Mi hermana, y pronto se casará con mi futuro exmarido».
El rostro de la empleada se endureció. Miró con ira a Liam y Jordyn. «He visto muchos líos en esta oficina, pero ustedes dos se llevan la palma».
Cathryn se levantó, le arrebató los documentos a Liam y se los entregó a la empleada. Esta no perdió tiempo en sellar el decreto y deslizarlo por el mostrador. Le guiñó un ojo a Cathryn. «No llores por basura, cariño. Siempre hay un hombre mejor esperándote».
Cathryn aceptó los papeles sin pestañear. «Gracias».
Jordyn le arrebató el decreto a la secretaria con expresión agria y luego le dedicó una sonrisa forzada a Liam. «¡Vamos, registremos nuestro matrimonio ahora mismo!».
Liam no se movió. Se quedó mirando el decreto, con una sombra de arrepentimiento en el rostro. Nada de esto habría pasado si no fuera por Jordyn. Sin ella, nunca habría dejado marchar a Cathryn.
Guardó el decreto en el bolsillo y negó con la cabeza. «Hablaremos del matrimonio más tarde».
Jordyn lo miró boquiabierta, atónita. Lo habían acordado: primero se divorciarían de Cathryn y luego registrarían su matrimonio. ¿Por qué dudaba ahora? Tenía que ser por Cathryn. Vestida así, intentando recuperarlo.
La ira estalló en Jordyn, que señaló a Cathryn con el dedo. —Mírate, desfilando en público vestida como una fulana. Desvergonzada.
Pero el atuendo de Cathryn no tenía nada de provocativo: ni escote pronunciado ni falda corta. Era su belleza natural y su gracia espontánea lo que atraía todas las miradas.
¿Ya leíste esto? Solo en ɴσνє𝓁α𝓼4ƒαɴ.c♡𝗺 con lo mejor del romance
La acusación infundada de Jordyn solo la hacía parecer mezquina e insegura.
Una voz tranquila y profunda rompió la tensión. «El atuendo de mi mujer no me parece inapropiado en absoluto. Si acaso, realza su encanto. ¿Quién eres tú para emitir un juicio tan infundado?».
Andrew se acercó con una presencia que hizo que todos se volvieran. De hombros anchos y delgado, con un rostro de líneas limpias y fuerza tranquila, se movía con un control y una confianza que llenaban la sala.
No dudó. Se dirigió directamente a Cathryn y la envolvió en sus brazos, abrazándola con fuerza.
Cathryn se recostó contra él, con una sonrisa suave y despreocupada en los labios.
Juntos, parecían sacados de una galería, tan perfectamente compenetrados que toda la sala pareció detenerse, con celos brillando en cada mirada.
Jordyn abrió los ojos, atónita. Nunca había visto a un hombre tan guapo, tan llamativo que apenas parecía real, como si hubiera salido directamente de sus fantasías más descabelladas. A su lado, Liam parecía medio cabeza más bajo, con un aspecto pálido sin comparación.
El mundo de Jordyn daba vueltas, pero no era nada comparado con la devastación en los ojos de Liam. ¿Cathryn, que había pasado los últimos tres años atrapada en la casa de los Watson, ahora estaba en los brazos de un hombre como este? No tenía sentido. Una sensación de desánimo arrastró la mente de Liam de vuelta al Maybach que había venido a buscarla una vez.
.
.
.