✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 341:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
Sophie se movió bajo la intensidad, con la voz vacilante. «Solo administración. Esa es mi especialidad».
Él rodeó el escritorio, cada paso deliberado, hasta que se detuvo frente a ella. Su voz no admitía réplica. «Mírame».
Sus palmas se humedecieron mientras entrelazaba los dedos. ¿De verdad estaba siendo tan directo?
Con el corazón latiéndole con fuerza, levantó la mirada. El mundo parecía derrumbarse en la oscuridad insondable de sus ojos. Maldita sea. Era devastadoramente guapo.
Abrumada, volvió a bajar la mirada, sintiendo cómo el calor le inundaba la garganta.
«¿Alguna vez estudiaste informática?», preguntó él.
«Sí», admitió rápidamente. «Era una asignatura obligatoria».
Andrew se giró y se recostó en su silla, sin apartar los ojos de ella. —Ven aquí.
Levantó la cabeza de golpe y luego volvió a bajarla bajo el peso de esa mirada autoritaria. El pulso le latía con fuerza en el pecho. Esa simple orden transmitía autoridad, y algo más. Un dominio que hizo que sus pensamientos se dispararan.
Levantó la vista y se fijó en sus largas piernas bajo el escritorio, con el tejido a medida ceñido a cada línea definida. ¿Le estaba pidiendo que se sentara en su regazo?
La idea se apoderó de su mente, haciendo que su corazón galopara tan salvajemente que parecía que iba a saltar de su pecho. —Sr. Brooks, esto no está bien, ¿verdad? —tartamudeó.
Los ojos de Andrew se agudizaron. —Soy tu jefe. ¿Estás ignorando mis órdenes?
Ella bajó la mirada nerviosamente al suelo. ¿Qué quería decir con eso? ¿Estaba insinuando algún tipo de romance en la oficina, encubierto bajo el poder de su cargo?
Se le secó la garganta. Tragó saliva con dificultad. —Solo quiero decir… que me parece demasiado rápido…
Andrew se recostó en su silla y entrecerró los ojos. —Que sea rápido o no depende de lo que tú seas capaz de hacer.
Encuentra más en ɴσνєℓα𝓼𝟜ƒα𝓷.𝓬𝓸𝓂 para ti
Sus uñas se clavaron en las palmas de las manos mientras el sudor le erizaba la piel. ¿Estaba… coqueteando con ella?
«Ven aquí». Esta vez su voz sonó más aguda, con un tono de impaciencia.
Obligándose a avanzar, Sophie se arrastró hasta su lado. Le echó un vistazo: pecho ancho, cintura delgada, esas piernas largas y imponentes estiradas bajo el escritorio.
Se le volvió a cerrar la garganta. Sentarse en esos muslos… probablemente se sentiría segura, protegida…
Aún estaba sumida en ese peligroso pensamiento cuando su voz rompió la ilusión.
—Escribe el código fuente de esta página web. —Golpeó con el dedo la pantalla del portátil.
Los ojos de Sophie pasaron de sus piernas al llamativo sitio web que la miraba fijamente. Parpadeó, desconcertada y desconcertada. ¿Código? ¿Qué código? ¿No se suponía que debía sentarse en su regazo?
Andrew dejó la hoja cuidadosamente tabulada con un suave golpe y dirigió su aguda mirada a Sophie. —¿Has organizado tú esta hoja de cálculo?
«Sí», respondió Sophie con un pequeño movimiento de cabeza, con las manos juntas delante de ella.
Su atención se desplazó al brillante monitor. «¿Y sabes cómo se ha creado esta página web?».
«Se hizo utilizando código», respondió ella con cautela.
«¿Sabes escribir código?».
Ella negó rápidamente con la cabeza. «No».
La mirada de Andrew se posó en ella, intensa y escrutadora, hasta que sus hombros comenzaron a tensarse.
.
.
.