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Capítulo 710:
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Las palabras tenían un tono de sinceridad desesperada, como si alguien estuviera intentando de verdad sacar a una persona que se ahogaba del borde del abismo.
Alexia apretó los ojos con fuerza, paralizada por la indecisión mientras la despiadada cuenta atrás seguía avanzando.
Cuando solo quedaban tres segundos, levantó lentamente su arma y apuntó en dirección a W
aylon. No podía permitirse morir en ese lugar.
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Sin embargo, su mano temblaba violentamente, tanto que apenas podía mantener el arma en las manos.
Se vio completamente incapaz de apretar el gatillo y llevar a cabo la acción.
No podía soportar ver cómo la vida de Waylon se apagaba ante sus ojos. Él era todo lo brillante y radiante de su mundo, como el propio sol. No podía soportar la idea de que él sufriera o muriera a causa de una decisión que ella había tomado.
Justo cuando las lágrimas empezaban a brotar de sus ojos, la figura que se alzaba ante ella se movió de repente.
Alexia observó con total incredulidad cómo se acercaba a ella. Intentó torpemente bajar el arma, pero entonces se dio cuenta, demasiado tarde, de que se suponía que esas ilusiones no tenían pensamiento ni conciencia propios.
Se había preocupado de verdad por algo que ni siquiera era real.
Justo cuando estaba a punto de bajar el arma por completo, Waylon extendió la mano y le rodeó la muñeca con los dedos.
Alexia sintió una sacudida que le recorrió todo el cuerpo.
Su tacto le pareció imposiblemente, innegablemente real: tan sólido y cálido como si fuera una persona de verdad.
Waylon le sonrió con una calidez familiar. «¿Qué estás haciendo?».
«Yo…», Alexia se vio incapaz de articular palabras coherentes, con la voz atascada en la garganta. «¿Sabes quién soy?».
«Por supuesto que lo sé», respondió él sin vacilar. «Eres la mujer a la que amo, y también mi mayor rival».
Su respuesta, brutalmente sincera, dejó a Alexia completamente paralizada.
Entonces, una sonrisa amarga y derrotada se dibujó en su rostro al aceptar lo que parecía inevitable. «¿No ves lo que estoy intentando hacerte en este preciso instante?»
Waylon no dijo nada en respuesta. En su lugar, guió su arma hasta que apuntaba a su corazón.
Los ojos de Alexia se abrieron de par en par, llenos de horror e incredulidad. «¿Qué estás haciendo?»
Ella se debatió desesperadamente para zafarse, pero el agarre de Waylon era demasiado fuerte como para que pudiera liberarse. «Intenta relajarte. No hay nada que temer en este lugar».
Mantuvo esa misma expresión tranquila y amable que definía su personalidad en el mundo real. «Completa la misión para la que has venido aquí. Esa es la única razón por la que “yo” existo en esta simulación».
Antes de que Alexia pudiera asimilar lo que estaba pasando o reaccionar de alguna manera, él presionó con decisión su dedo contra el gatillo.
Pum.
En ese momento único y devastador, Alexia perdió toda capacidad para distinguir entre la realidad virtual y la existencia real.
A pesar de saber con absoluta certeza que todo era falso, sintió un dolor abrumador que le estallaba en el pecho, como si la bala le hubiera atravesado el corazón a ella misma.
«¡No!». Su grito rasgó el aire, crudo y agonizante.
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Nota de Tac-k: Lindas personitas tengan un muy agradable día viernes. Dios les ama y Tac-k les quiere mucho. (ɔO‿=)ɔ ♥
Nota 2 de Tac-k: Lindas personitas sabían que Dios nos conoce desde que estabamos en el vientre de nuestras madres? (Jeremías 1:5), muchas veces pensamos en Dios como alguien lejano, cuando nos conoce desde antes de nacer y nos formó con cuidado a cada uno de nosotros (Efesios 1:4). Dios nos amá y ha estado presente en cada momento a nuestro lado, cada momento triste y cada momento feliz en nuestra vida. Peeeero, aunque esté a nuestro lado no puede hacer nada si no le damos permiso de actuar en nuestra vida, si no lo pedimos, solo podemos recibir de ese amor, de esa sanación, de esa salvación si la aceptamos. Es una decisión que podemos tomar en cualquier momento, aceptándolo como Señor y salvador. Por medio de la fé en Jesucristo. (Romanos 10:9)
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