✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 330:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
Una sombra de vacilación se dibujó en el rostro de Waylon mientras se preguntaba por un instante si no debería elegir algo más barato, para ahorrarle el gasto a Alexia.
Ese pensamiento se desvaneció cuando Alexia pasó su tarjeta, tomando la decisión sin el más mínimo atisbo de arrepentimiento.
Algunos días le resultaba fácil ser generosa; otras veces, ahorraba hasta el último céntimo con gran destreza. Haber crecido con lo justo le había dejado huella: sabía lo que era pasar verdaderas penurias. El éxito había cambiado sus circunstancias, pero no sus hábitos; incluso después de ganar bien, seguía controlando a rajatabla los gastos superfluos.
Una vez que terminaron de pedir, se encontraron con Gibson y Serena.
No era la primera vez que se veían; Alexia y Gibson habían intercambiado algunas palabras amables en el trabajo. Se saludaron, pero no tardó mucho en que tanto Alexia como Waylon centraran su atención en Serena.
Intrigada, Alexia preguntó: «Señorita Adams, ¿se conocen usted y el señor Quimby?».
Antes de que Serena pudiera hablar, Gibson intervino: «Es un conocido reciente. Todavía estoy haciendo todo lo posible por hacerme amigo de la señorita Adams».
«Ya veo». Alexia miró a Serena, vio que no tenía objeciones y sonrió. «Entonces os dejaremos disfrutar de vuestra comida en paz».
Justo cuando ella y Waylon estaban a punto de marcharse, Serena les llamó: «Si a los dos os parece bien, ¿os gustaría acompañarnos a comer?».
Un destello de sorpresa apareció en los ojos de Gibson ante la invitación de Serena.
𝖧𝗶𝗌𝗍𝗈𝗿i𝖺𝗌 q𝘶𝗲 no pоd𝘳𝗮́𝘴 𝘀оl𝘵𝗮𝘳 e𝗻 𝗇о𝘷𝘦la𝘀𝟦𝘧a𝘯.c𝘰m
Alexia arqueó las cejas mirando a Waylon, dándose cuenta de que este estaba evaluando cuidadosamente a Gibson. Pero él no tardó en negar con la cabeza. «La verdad es que preferimos comer solos».
Serena pareció un poco incómoda, pero dejó el tema zanjado.
Después de encontrar una mesa, Alexia se sentó frente a Waylon, con la curiosidad pintada en el rostro. «¿Por qué rechazaste su oferta?».
«Es cosa mía. No me gusta mucho compartir mesa con otras personas», respondió Waylon, con sinceridad y sin rodeos.
Al pensarlo bien, Alexia se dio cuenta de que su respuesta tenía todo el sentido del mundo, dadas sus preferencias habituales.
Al echar un vistazo a la cafetería, vio a Gibson y a Serena enfrascados en una conversación. La forma en que Gibson miraba a Serena no dejaba lugar a dudas: estaba completamente enamorado.
Volviendo la vista hacia su acompañante, se fijó en que Waylon estaba tecleando afanosamente en su móvil.
Sus ojos brillaron con picardía mientras se inclinaba hacia delante. «¿Es un mensaje para Ryan? ¿Le estás avisando?»
Waylon dejó el móvil sobre la mesa, con un tono divertido en la voz. «Has dado en el clavo. Solo pensé en avisarle y quizá agitar un poco las cosas».
Tras una breve pausa, Alexia frunció el ceño en tono juguetón. «Ryan ni siquiera te ha dado problemas últimamente. ¿No te parece un poco desleal?»
Una carcajada retumbó en el pecho de Waylon. «No puedo evitarlo. Agitar un poco las aguas hace que las cosas sean más interesantes. Además, si Gibson y Serena acaban juntos, Ryan montará un escándalo, y no querría que tu colega se viera atrapado en el fuego cruzado».
.
.
.