✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 255:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
Alexia se quedó inmóvil, con las palabras resonando en sus oídos. Todo a su alrededor parecía haberse detenido.
Su corazón comenzó a latir con fuerza y una oleada de incredulidad la invadió, provocándole una extraña sensación en todo el cuerpo.
Levantó lentamente la mirada y se encontró con la de Waylon. Había una clara sensación de firme determinación en su mirada.
Él nunca ocultaba lo que sentía. Cuando la miraba, siempre había un deseo inquebrantable en sus ojos. Sin miedo. Sin vacilación. Solo una tranquila confianza.
Solía odiar eso de él: la forma en que podía mantenerse tan sereno, tan seguro de sí mismo, mientras ella se quedaba dando vueltas a sus pensamientos y emociones. Pero ahora sentía algo diferente. Ya no lo odiaba. De hecho, puede que hubiera empezado a gustarle.
«Esto es demasiado. Solo es una cita», susurró Alexia, con voz suave e insegura.
A𝗰𝗍𝘶a𝗅𝗶z𝗮𝗺о𝘀 𝖼𝖺d𝘢 s𝘦𝘮an𝖺 𝖾n n𝗼𝗏e𝗹аs4𝗳𝘢n.𝖼o𝗆
Waylon sonrió, con tono amable. «No es solo una cita. Es nuestra primera cita».
Alexia miró a su alrededor rápidamente, tratando de ocultar su nerviosismo. «¿Dónde está el fotógrafo? ¿Se ha escondido en algún sitio?».
Él no se rió de ella ni se burló. Solo sonrió con paciencia. «No hay fotógrafo. Solo nosotros. Pero si de verdad quieres fotos, yo seré tu fotógrafo».
Alexia dudó y luego preguntó en voz baja: «¿Por qué?».
Waylon ladeó ligeramente la cabeza. «¿Por qué qué?».
Ella se acercó un poco más, con la voz apenas por encima de un susurro. «¿Por qué todo esto? Fuegos artificiales, sorpresas… Si querías darme las gracias, podrías haberme regalado algo sencillo».
Su respuesta no se hizo esperar. «Porque quería hacerte feliz».
Ella lo miró, confundida pero conmovida. «Pero ¿por qué quieres eso?».
Él la miró con intensidad. Su respuesta llegó lentamente, pero cada palabra era sincera. «Ya sabes por qué».
Alexia apartó la mirada. «Si no lo dices en voz alta, fingiré que no lo entiendo».
La calidez de su mirada se transformó en algo más serio, algo que tenía peso. «Entonces, ¿y si lo digo?».
Mientras hablaba, su mano se deslizó desde la muñeca de ella hasta sus dedos, rozándolos suavemente antes de entrelazar los suyos con los de ella, uniéndolos con una ternura que le provocó un escalofrío que le recorrió la espalda.
«¿Huirás de mí?».
En el instante en que las palabras salieron de sus labios, Waylon apretó su mano con más fuerza.
Alexia bajó la mirada hacia sus manos, ahora entrelazadas. Y en ese momento de silencio, sintió que el corazón se le saltaba un latido.
Los dedos de Waylon rozaron suavemente su pulgar, con un tacto cálido y deliberado. Sus ojos se demoraron en su rostro, buscándola. «Al final obtendré la respuesta que busco. Pero ya lo veo. Aún no estás preparada, ¿verdad?«
Alexia abrió la boca para responder, pero no le salieron las palabras. En el fondo, temía que todo lo que sentía fuera unilateral. Que su esperanza, su anhelo, fuera solo suyo.
A menudo, el mundo le parecía lejano. Frío. Como si nadie la entendiera de verdad. Pero Waylon era como el fuego: cálido, brillante, imposible de ignorar. Siempre atrayéndola hacia sí, siempre tentándola a acercarse más.
.
.
.