✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 426:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
Fernanda nunca había tenido la intención de participar en el concurso de belleza. Fue él quien la convenció de participar, ansioso por traer honor y recompensa económica a su universidad.
Ella abordó el concurso con una actitud relajada, confiando únicamente en el entusiasmo del profesorado y los estudiantes que la apoyaban. ¿Manipular los votos? Eso parecía muy lejos de su interés o capacidad.
Sin embargo, el misterio seguía sin resolverse: ¿cómo aparecieron esos votos adicionales? Evidentemente, alguien había interferido en el proceso.
Uno de los administradores de la universidad le preguntó: «Fernanda, si tú no has manipulado los votos, ¿es posible que tus amigos lo hayan hecho en tu nombre? ¿Quizás querían asegurarte la victoria y compraron votos para ti?».
Desconcertada por la pregunta, Fernanda se quedó en silencio.
Esta teoría… no era del todo inverosímil.
Pero, ¿quién podría haber orquestado tal plan? ¿Cristian? ¿Quizás Héctor? ¿O Bobby? ¿O… podría ser Vinson?
Apenas unos días antes, Vinson había prometido apasionadamente que utilizaría cualquier táctica necesaria para asegurar su triunfo en el concurso.
Aunque ella había rechazado su oferta en ese momento, ¿era posible que Vinson, impulsado por su entusiasmo por colaborar, hubiera tomado el asunto en sus propias manos y manipulado los votos sin su conocimiento?
La idea persistía, algo descabellada, pero no imposible.
—Fernanda, es fundamental que lo verifiques con tus amigos —insistió Aidan, con tono urgente—. Una vez que tengamos claridad, debemos idear un plan de relaciones públicas sin demora.
La gravedad de la situación era evidente: amenazaba la integridad de la universidad y no se podía esperar pasivamente.
Una vez que se demostrara la inocencia de los amigos de Fernanda, se le quitaría el peso de la culpa y se pondría al descubierto un intento externo de dañar el buen nombre de la universidad. Era imperativo identificar al titiritero.
Por el contrario, si sus amigos eran culpables, había que sacar la verdad a la luz; tenían que reconocer sus actos y eximir a la universidad de cualquier implicación.
Capítulos actualizados en ɴσνєℓα𝓼4ƒα𝓷.ç0𝓂 en cada capítulo
Era fundamental actuar con cautela a la hora de elaborar la estrategia de relaciones públicas, para evitar que una decisión precipitada provocara una mayor deshonra si sus suposiciones resultaban infundadas. Fernanda no perdió ni un segundo y llamó a sus amigos. Uno por uno, todos negaron rotundamente cualquier implicación.
«Me enteré por las noticias», comentó Cristian. «No te preocupes, estoy al tanto». En el torbellino de sus pensamientos, Fernanda apenas tuvo tiempo de asimilar el peso de sus palabras. Con un sincero «gracias», colgó rápidamente.
Vinson fue el último al que llamó, y su negación fue acompañada de un tono resignado. «Te lo juro, yo no lo hice», afirmó Vinson con firmeza. «Una vez que rechazaste la propuesta, abandoné por completo la idea».
.
.
.