✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 739:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
Un murmullo recorrió la multitud, los susurros ahora llenos de incredulidad y sospecha hacia Neal. El ambiente había cambiado drásticamente.
El triunfo que Neal había conseguido con su juego, la victoria que había asegurado para su equipo y la reputación que había construido con esfuerzo durante años de retransmisiones en directo… todo se derrumbó en el instante en que levantó el trofeo, mancillado por la aparición de su linaje.
La gloria del campeonato se había desvanecido. Ahora todo el mundo hablaba de que era hijo de un criminal.
Fuera, la lluvia había pasado de ser un ligero chispeo a un aguacero torrencial. El cielo, antes gris, se había convertido en una tormenta implacable. Las luces de la ciudad parpadeaban y se deformaban bajo la lluvia, sumiendo el mundo en una neblina distorsionada y onírica imposible de atravesar.
Bonita se encontraba en medio de todo aquello, con la mirada perdida, buscando a Neal, pero no lo encontraba por ninguna parte.
A medida que la multitud comenzaba a salir del recinto, se adentraban en la lluvia torrencial, y los movimientos apresurados de cada persona se perdían en la tormenta. Bonita se quedó paralizada, con la mente acelerada mientras el tiempo parecía alargarse. Después de lo que le pareció una eternidad, rebuscó en su bolso, con la mano temblando incontrolablemente mientras sacaba su teléfono. Con dificultad, lo desbloqueó, con los dedos temblando con cada intento fallido, y finalmente consiguió abrir la pantalla después de varios intentos.
La primera aplicación que abrió fue WhatsApp y, allí, hizo clic en la única conversación que aparecía en su lista de chats.
Apretó los labios con fuerza y dudó durante un largo momento, con el peso de sus pensamientos anclándola en el sitio. Al final, solo pudo escribir tres sencillas palabras: «¿Dónde estás?». Se produjo un largo silencio. No llegó ninguna respuesta.
El sonido constante de la lluvia golpeaba sus oídos, y su ruido implacable intensificaba el dolor en su cabeza. Sin embargo, en medio del caos de la tormenta, una imagen permanecía vívida: Neal, paralizado en el escenario, un cascarón vacío de la persona segura que ella conocía.
La conmoción aún perduraba en su mente: Neal, atrapado como un ciervo ante los faros de un coche, paralizado, consumido por el miedo y la confusión. No se parecía en nada a la persona intrépida e imparable que ella había conocido.
En los recuerdos de Bonita, Neal siempre había sido una fuerza brillante, optimista e inquebrantable. Incluso cuando la vida lo derribaba, él sonreía y la tranquilizaba.
Solo disponible en ɴσνєℓα𝓼𝟜ƒα𝓷.𝒸ø𝓂 disponible 24/7
Pero esa persona, la que siempre había parecido invencible, se había derrumbado ante sus ojos.
Era como si hubiera caído en picado desde la cima más alta y se hubiera estrellado en el abismo más profundo.
Ahora, su triunfo estaba mancillado para siempre, su nombre ligado para siempre a la vergüenza del crimen de su padre.
Bonita no podía soportar dejar que sus pensamientos fueran más allá. El peso de todo aquello amenazaba con aplastarla, y sabía que si se detenía demasiado en ese pensamiento, el dolor la destrozaría.
Instintivamente, se presionó el pecho con la mano, sintiendo cómo crecía el vacío en su interior. Miró la pantalla del teléfono, burlándose de ella por la ausencia de mensajes.
Sin pensarlo, marcó su número. Hacía mucho tiempo que no lo llamaba, y aquello era diferente a los mensajes de texto habituales.
.
.
.