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Capítulo 403:
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Hadley exhaló.
—Nos vemos mañana.
Elissa sonrió con aire burlón.
—Nos vemos.
Hadley corrió hacia Eric, ligeramente sin aliento, sin perder tiempo en cortesías.
—¿Cuánto te debo?
Eric frunció el ceño y adoptó un tono firme.
—Hadley… No he venido aquí para cobrarte nada.
Ella parpadeó, desconcertada. Si no era por eso, ¿entonces por qué había venido?
Pasó un instante antes de que lo comprendiera.
—Ya lo entiendo, lo compraste por capricho. Para ti, esta goma para el pelo puede que no sea nada. Pero para mí es diferente… es demasiado valiosa.
—Espera…
La expresión de Eric se ensombreció al instante.
—Espera, ¿crees que lo compré por capricho?
Hadley dudó.
—¿No fue así?
Una risa seca y amarga escapó de sus labios.
—Sí, claro. Por capricho.
Pero por dentro, algo se retorció dolorosamente. ¿Qué había esperado? Cuando ella insistió por primera vez en devolvérselo, había temido lo peor: que quisiera poner distancia entre ellos, que lo rechazara de plano.
¿Pero esto? Esto era aún peor.
Ni siquiera había considerado la posibilidad de que él lo hubiera elegido solo para ella. Que hubiera tenido en sus manos su vieja y gastada goma para el pelo, buscando algo que se le pareciera.
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Qué ridículo debía de parecer, persiguiendo un detalle tan insignificante, dándole importancia a algo que ella consideraba una baratija sin valor.
¿Y qué había más patético que el rechazo?
Darse cuenta de que ella ni siquiera había visto sus sentimientos.
Hadley frunció el ceño al ver cómo cambiaba su expresión: ira, frustración, algo más profundo debajo de todo eso.
—¿Eric?
Eric salió de sus pensamientos, pero el destello de dolor en sus ojos no desapareció lo suficientemente rápido.
Hadley dudó, pero luego le recordó:
—Aún no me has dicho cuánto cuesta.
Él no respondió de inmediato.
—¿Alguna vez pensaste en…?
¿Que había buscado una goma para el pelo igual a la de ella, no porque fuera conveniente, sino porque era de ella?
Por desgracia, las palabras se le quedaron en la punta de la lengua.
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