✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 2352:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
El teléfono de Eric vibró. La pantalla se iluminó con el nombre de Phillips.
¿Podría ser eso? ¿Noticias sobre Linda?
—Hola —dijo Eric con brío, contestando al primer tono.
—Sr. Scott —informó Phillips—, Linda ha tenido que ser operada de urgencia. Una profunda herida abdominal ha obligado a los cirujanos a realizar una intervención exploratoria urgente. Acababa de salir adelante y ahora la estaban trasladando a cuidados intensivos.
«Aún no ha recuperado la conciencia», continuó Phillips. «La trasladarán a una sala normal en cuanto lo haga».
Eric frunció el ceño. «¿Va a sobrevivir?».
«Es probable», respondió Phillips. «Pero todo depende de si se despierta o no».
Eric exhaló lentamente. «Entendido».
A continuación, añadió: —Mantengan una vigilancia estrecha. Quiero que la protejan. Sin descuidos.
—Entendido.
—Sr. Scott, ¿Linda está estable ahora? —preguntó Cristian, tras captar lo esencial de la conversación—. Si está lúcida, tal vez podamos conseguir que coopere. Si habla, esto podría terminar.
Era la vía más clara hacia la verdad… y hacia la libertad de Hadley.
Eric asintió. La estrategia era sólida y obvia. Pero Linda no había actuado por inocencia. Ya había intentado inculpar a Hadley una vez. ¿Podían esperar realmente que cooperara ahora?
Cristian leyó la duda en el silencio de Eric y suspiró. —Aun así… es una bendición que haya sobrevivido. Un testigo vivo lo cambia todo.
La supervivencia de Linda lo cambiaba todo. De asesinato a agresión: la diferencia legal era enorme.
Eric miró su reloj. El tiempo se le había escapado de las manos, ya era tarde. Tenía a alguien esperándolo, alguien pequeño y precioso. Tenía que volver con Joy.
¿Ya leíste esto? Solo en ɴσνє𝓁α𝓼4ƒαɴ.𝒸o𝓶
La luz de la mañana inundaba la habitación mientras Eric desayunaba con Joy.
«Papá, ¿dónde está mamá?», preguntó Joy con las mejillas hinchadas mientras masticaba, con voz llena de curiosidad. Hoy solo estaba su padre, su madre no estaba por ninguna parte. «¿Mamá se ha ido a trabajar otra vez?».
«Sí, cariño», respondió Eric con dulzura, esbozando una sonrisa forzada. Menos mal que Hadley tenía un horario impredecible, eso facilitaba la mentira. «Cuando termine de trabajar, volverá a casa y estará contigo, como siempre».
«¡Vale, entonces!», exclamó Joy, acunando su plato como si fuera un tesoro. «¡Seré una niña buena y esperaré a mamá!».
—Lo eres, cariño —le susurró Eric, limpiándole la boca con ternura. Se la entregó a Melba, su profesora, que ya la esperaba arriba.
—¡Adiós, papá! —Joy le dijo adiós con la mano, llena de inocencia y confianza.
—Ve y aprende algo, cariño —le dijo Eric con una suave sonrisa, viéndola desaparecer por las escaleras.
.
.
.