✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 149:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
«No pasó nada».
Hadley no podía explicar la verdad, así que se limitó a decir: «Supongo que no le gustó lo que vio cuando me quité la máscara».
Lennon la miró fijamente, con el ceño fruncido.
¿Eric? ¿No estaba satisfecho con ella? La sola idea era absurda. Lennon había visto a Hadley llamar la atención sin siquiera intentarlo. ¿Cómo podía Eric, precisamente él, mostrarse indiferente? ¿Qué le pasaba?
Y, sin embargo, la realidad se le presentaba a Lennon sin dejar lugar a discusiones. Eric se había ido.
Con un suspiro de cansancio, Lennon se pasó una mano por el pelo.
«Bueno… Supongo que no hay nada que podamos hacer al respecto».
Hadley no se inmutó. Más bien, le devolvió la mirada con tranquila certeza.
«Entonces, ¿todavía tengo que llevar la máscara?».
No había vacilación en su voz.
—Por supuesto.
Lennon había esperado, realmente esperado, que Eric interviniera y respaldara su carrera, lo que también habría supuesto una gran fuente de ingresos para su club. Pero nadie había previsto este giro de los acontecimientos.
Ahora, con Eric fuera de escena, la máscara tenía que quedarse.
Sin embargo, algunas verdades era mejor no decirlas.
—Déjatela por ahora —dijo Lennon, con voz firme pero reflexiva—. Ya te has hecho famosa con ella. Más vale que la conviertas en tu seña de identidad.
Hadley inclinó la cabeza, aceptando sus palabras sin discutir.
—Está bien. Si tú lo dices.
Pero en el fondo, Lennon sabía la verdad: la máscara no podía quedarse para siempre. Tarde o temprano, tendría que quitársela, pero no sin antes pagar un precio.
Solo disponible en ɴσνєℓα𝓼4ƒαɴ.ç𝓸𝗺 con sorpresas diarias
Después de todo el drama, el caos de su vida solo se intensificó. Entre los ensayos, las actuaciones y ahora la película, la agenda de Hadley se había convertido en un torbellino implacable.
En el plató, ella y algunas dobles acababan de terminar su primera rutina para Adonis, preparando el escenario para el rodaje de los próximos días.
Hadley estaba en constante movimiento, atrapada en un ciclo interminable entre el plató y Galant, bailando bajo un conjunto de luces para luego salir corriendo y actuar bajo otro.
Después de terminar en el plató, se hundió en el asiento del autobús, con el cansancio apretándole las extremidades mientras el vehículo se abría paso de vuelta a West Twelfth Alley. Justo cuando Hadley cerró los ojos para descansar un instante, su teléfono vibró.
Respiró hondo y se preparó antes de responder: «¿Doctor Williams?». Cada vez que Mathias llamaba, sentía un nudo en el estómago y su mente se preparaba para lo peor. Temía que le diera malas noticias sobre Joy.
«¡Señorita Pearson!».
La voz de Mathias sonó tan firme como siempre, pero esta vez había algo diferente: no había un silencio pesado ni una pausa ominosa entre ellos.
«Tengo buenas noticias para usted».
Hadley se incorporó de inmediato, apretando los dedos alrededor del teléfono. —¿En serio? —Su pulso se aceleró y se le cortó la respiración—. ¿Podría ser…?
El resto de la frase se quedó suspendida en el borde de sus labios, pero no se atrevió a decirla. Pronunciarla en voz alta le parecía peligroso, como si al expresarla pudiera gafarla y destrozar la frágil esperanza que le quedaba.
.
.
.