✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 128:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
¿Podría arriesgarse a despertar los celos de Linda?
¿Se sentiría engañado cuando descubriera que la persona detrás de la máscara era su exmujer?
Descontenta, Hadley no tenía ganas de disfrutar de los postres.
Levantándose, Hadley se dirigió al baño.
Justo fuera del vestuario, se topó inesperadamente con alguien conocido.
Denver había entrado sigilosamente. Aunque ese pasillo era para el personal de Galant, la puerta solía estar abierta.
No estaba seguro de por qué había entrado, pero su primo había enviado un regalo nocturno a S en nombre de Eric…
¿Cuál sería su reacción?
¿Apreciaría lo mucho que Eric parecía valorarla?
—Hola… —Hadley se detuvo, parpadeando—. ¿No has encontrado el baño otra vez?
—Esta vez no…
Denver se quedó desconcertado por el encuentro inesperado.
Echando un vistazo al camerino, donde se estaban disfrutando los postres del Red Shell Bistro, dudó antes de preguntar: —¿No vas a unirte a ellos?
—¿Qué?
Hadley se quedó desconcertada por un momento antes de entenderlo.
—¿Esos postres? No hay nada que me apetezca, así que paso.
Los ojos de Denver se iluminaron y su sonrisa insinuó un pensamiento. ¿No le gustaban esos postres?
Eso podía significar varias cosas.
Quizá simplemente no le gustaban, como había dicho, o quizá no le gustaba la persona que los había enviado… En cualquier caso, era una noticia prometedora para Denver.
Historias exclusivas en ɴσνєℓα𝓼𝟜ƒα𝓷.𝒸ø𝓂 que te atrapará
Denver dudó y luego preguntó: «¿Qué te gusta entonces?».
Tomada por sorpresa, Hadley preguntó: «¿Por qué me preguntas eso?».
«Eh…», Denver se sonrojó ante su pregunta. «Solo era por curiosidad. No tienes por qué responder».
«Vale, me voy». Hadley hizo un gesto con la mano.
Con un gesto de resignación, Denver la vio marcharse, con la mirada fija en ella.
De repente, Hadley se dio la vuelta.
Denver se puso firme. ¿Qué había sido eso?
Tras una breve pausa, Hadley dijo: «Sopa de calabaza».
Con esas palabras flotando en el aire, se marchó sin mirar atrás.
«Sopa de calabaza», murmuró Denver entre dientes, mientras una sonrisa se dibujaba poco a poco en su rostro.
Ella le había dado una respuesta.
«¡Perfecto!».
Su pulso se aceleró con la expectación.
.
.
.