✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 524:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
Una suave luz ámbar bañaba su perfil sereno. La leve pesadez del sueño interrumpido aún ensombrecía su frente, pero sus profundos ojos ya estaban fríos y completamente alertas.
Se llevó el teléfono al oído. Cuando movió los labios, el único nombre salió mesurado y tranquilo, pero la autoridad que lo acompañaba atravesó la línea como un golpe. —Brandon —dijo Connor.
Todos los sonidos del bar se detuvieron de golpe, como si toda la escena se hubiera congelado.
Pasaron varios segundos de silencio antes de que una voz vacilante respondiera por fin, temblorosa por el miedo instintivo. —¿C-Connor?
𝖲é еl р𝘳𝗂𝗺e𝗿о еn 𝘭ee𝗿 𝗲𝗻 ո𝘰𝗏𝖾𝘭аs𝟰𝖿𝘢𝗻.𝗰𝗈𝗆
Era Connor.
A pesar de estar borracho, desmoronándose y apenas capaz de controlarse, Brandon siguió encogiéndose ante la voz de Connor y se sometió sin pensarlo.
Connor sostenía el teléfono sin apretarlo, con la mirada fija en un punto vacío frente a él mientras hablaba en un tono tranquilo y uniforme. «¿Quién te ha enseñado a llamar a una mujer casada en plena noche y acosarla?».
No hubo respuesta. El silencio en la línea no hizo más que hacerse más denso.
En el bar, los empleados que habían estado intentando contener a Brandon se miraron entre sí, atónitos ante la escandalosa verdad que acababan de descubrir.
Novia. Tía. Mujer casada.
Las implicaciones eran casi imposibles de desentrañar.
Las familias ricas tenían, sin duda, las relaciones más enredadas.
La respiración de Brandon sonaba entrecortada a través del teléfono, pero las palabras parecían haberle abandonado.
Connor no tenía intención alguna de darle tiempo para recuperarse. Con esa misma voz escalofriantemente controlada, le dio sus órdenes. «Devuelve el teléfono a un empleado. Ahora mismo. Diles tu dirección y que te llamen un taxi para que te lleve a la casa que compartes con Clare. Si te niegas, montas otro escándalo o vuelves a molestar a alguien, me encargaré yo mismo del asunto. »
Connor hizo una pausa y su voz se volvió aún más intimidante. «Enviaré a los guardias de la mansión Newman para que te lleven a casa. O puedo llamar a tu abuela y dejar que vea cómo pasa las noches el nieto mayor al que pretende confiar responsabilidades: borracho en un bar, agarrado a la pata de una mesa y acosando a su propia tía».
La última frase era una amenaza inequívoca.
Y Connor sabía perfectamente qué era lo que más temía Brandon.
Connor le aterrorizaba, pero la idea de que su abuela fuera testigo de semejante deshonra le asustaba aún más, sobre todo después de que ella le hubiera respaldado públicamente y hubiera depositado sus expectativas sobre sus hombros.
Incapaz de soportar ni un segundo más la voz de Connor, Brandon colgó por instinto.
Connor contempló la pantalla apagada sin mostrar reacción alguna y luego le devolvió el teléfono a Joslyn.
«Se ha acabado. Vuelve a dormirte». Se tumbó de nuevo y la abrazó contra su pecho.
«¿Y si él…?» Joslyn seguía temiendo que Brandon pudiera actuar de forma imprudente, dejando a Connor enredado en lo que fuera que viniera después.
«No lo hará». La certeza de Connor era absoluta. «No tiene las agallas».
Aquella breve afirmación tenía un tono definitivo que no admitía réplica.
Nadie entendía mejor la naturaleza de Brandon que Connor.
Brandon era impulsivo y se dejaba llevar por las emociones, pero, en el fondo, era tímido, temeroso de las consecuencias y se acobardaba rápidamente ante la autoridad.
Joslyn dejó de protestar. Se acurrucó aún más en los brazos de Connor y cerró los ojos.
Al poco rato, su respiración se estabilizó en el mismo ritmo lento y tranquilo.
.
.
.