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Capítulo 952:
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Desplomada en la cama del hospital, Zoey parecía totalmente derrotada.
Su desesperación se desbordó y las lágrimas corrieron por sus mejillas.
«¡Esto no puede ser real! Todavía debo estar anestesiado, ¡esto es sólo una pesadilla!».
La actitud tranquila del médico no vaciló.
«Sé que es difícil, pero negarlo no te ayudará. Concéntrate en tu recuperación ahora, o tu capacidad de caminar normalmente podría verse afectada permanentemente.”
Se refería a si Zoey podría volver a caminar como antes.
El mundo de Zoey se hizo añicos. Con dedos temblorosos, señaló la puerta, con la voz llena de amargura.
«¡Vete! ¡Fuera!»
El médico no dijo nada más. La miró brevemente a los ojos, llenos de compasión, antes de salir tranquilamente de la habitación.
Katelyn esperó a que el médico se marchara para entrar en silencio en la habitación.
Su mirada se posó en la pierna fuertemente escayolada de Zoey, y su tono era cortante pero tranquilo.
«Tirar así tu futuro, ¿te ha dado el resultado que esperabas?».
Zoey levantó la cabeza y su ira se desató al instante.
«¿Para qué estás aquí? ¿Para burlarte de mí? ¡No finjas que te importo, Katelyn! Siempre me has menospreciado. ¡Ayudarme era sólo tu manera de sentirte superior!»
A Zoey se le escapó una risa hueca y amarga mientras las lágrimas corrían por sus mejillas.
«Sólo soy la ordinaria, ¿verdad? Alguien normal y corriente, ¡que sólo te hace parecer aún más elegante y perfecta! Ya lo tienes todo, ¿por qué tienes que arruinarme?».
La expresión de Katelyn se volvió gélida y su paciencia se agotó. Incluso ahora, la negativa de Zoey a ver la verdad la irritaba.
Su voz cortó la tensión como una cuchilla.
«¿Sabes lo que más desprecio?»
Un breve destello de confusión cruzó el rostro de Zoey.
Su voz vaciló cuando preguntó: «¿Qué?».
La mirada de Katelyn permaneció inquebrantable, su voz fría e inflexible.
«Gente que comete errores y luego intenta hacerse la víctima».
Las palabras golpearon a Zoey como una bofetada.
El pánico se apoderó de ella, sobre todo al ver la expresión tranquila y casi indiferente de Katelyn.
Sintió como si todos sus planes hubieran quedado completamente al descubierto.
Zoey bajó la mirada, su voz temblaba con un desafío forzado.
«No sé de qué estás hablando. ¡Tú eres quien arruinó mi vida!»
Katelyn permaneció en silencio, con los ojos llenos de una tristeza silenciosa y compasiva.
«Tú te hiciste esto».
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