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Capítulo 903:
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La mirada de Vincent se endureció mientras recorría la sala, deteniéndose en un hombre calvo que era el centro de atención. «Dirija su atención a las doce en punto».
Katelyn siguió instintivamente su dirección. El hombre calvo, con su sobrepeso apenas contenido por el traje, sostenía una copa de champán y era el epicentro de risas y conversaciones. La multitud que le rodeaba indicaba su importante influencia en el acto.
Vincent, con expresión pensativa, explicó: «Se llama Dalton Gilbert. La familia Gilbert ha sido una potencia en la industria de la joyería durante siglos. Es una gran oportunidad, demasiado importante para que la aborde yo solo».
En los ojos de Katelyn se reflejó la realidad mientras le miraba. «Así que…»
Katelyn comprendió rápidamente lo que planeaba Vincent. No esperó a que él expresara sus ideas, ya que ella misma las estaba descifrando.
«Tu objetivo es colaborar con él y monopolizar el mercado de la joyería, ¿correcto?»
La familia Adams había sido durante mucho tiempo una potencia, inicialmente dejando su huella en el sector inmobiliario. A pesar de su reciente incursión en el sector de la joyería, que mejoró el perfil de Adams Jewelry, aún no habían conseguido el control del mercado que Vincent buscaba.
Vincent, tan hábil como motivado, se propuso dominar no sólo el panorama internacional de la joyería, sino también el mercado local.
Un destello de agradecimiento apareció en los ojos de Vincent. Para él era refrescante conversar con Katelyn, que sintonizaba rápidamente con su pensamiento estratégico y a menudo se adelantaba a sus explicaciones con sus ideas.
«Posee los recursos que necesito, aunque su codicia no tiene límites», dijo.
Los ojos de Katelyn se entrecerraron, oscureciéndose cuando se fijó en Dalton, pillándole con las manos en la masa, aprovechándose de su compañera. Su rostro se retorció de asco.
Dalton sólo parecía respetar el poder y la atracción, y ambos los explotaba.
«No soporto tratar con alguien que rezuma tanta lascivia. Es ofensivo», dijo Katelyn, con la voz llena de aversión.
Vincent, dando vueltas a su champán, respondió con indiferencia: «No te preocupes. No pienso compartir el mercado con él indefinidamente, sino destronarle con el tiempo».
Su plan no incluía asociaciones a largo plazo ni reparto de beneficios. La familia Gilbert había cosechado los frutos del mercado de la joyería durante demasiado tiempo, y ahora era el turno de Vincent.
Dalton había estado detrás de varios escándalos anónimos a costa del Grupo Adams durante las pasadas ruedas de prensa en las que dieron a conocer su empresa de joyería. Vincent estaba decidido a vengarse, con la intención de hacérselo pagar caro a Dalton.
El tono despreocupado de Vincent transmitía la confianza de un maestro del juego, como si ya tuviera toda la situación bajo su control. Katelyn se limitó a asentir, reconociendo su plan.
El tono asertivo de Vincent daba a entender que ya tenía diseñada una estrategia sólida.
«No dude en ponerse en contacto con nosotros si necesita ayuda», dijo Katelyn, cogiendo una copa de champán.
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