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Capítulo 813:
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Sin embargo, la complejidad del cortafuegos dejaba claro que la persona al otro lado no era un aficionado. En total, nueve capas se interponían en su camino. En cuanto atravesó la segunda capa, la otra parte se dio cuenta. El portátil se transformó en una poderosa herramienta y la habitación se convirtió de repente en una zona de guerra. Ambos estaban atrapados en un enfrentamiento digital en el que ninguno tenía ventaja.
Katelyn se detuvo en la séptima capa del cortafuegos cuando, de la nada, se oyó una voz distorsionada. «No pensé que me alcanzarías tan rápido. Calculé mal tu velocidad».
La voz, distorsionada por el portátil, llegaba a distancia, un signo de su clase digital, sin necesidad de conexión física. Los dedos de Katelyn siguieron moviéndose por el teclado, sin perder el ritmo. Fijó la mirada en el tenue punto rojo de la pantalla y dijo con frialdad: «¿Quién eres? ¿Te ha enviado Elora?»
La voz al otro lado sonaba confusa. «¿Quién es Elora?»
Sin perder un segundo, Katelyn denunció el engaño. «Corta el acto. Ya sé que esto está relacionado con Elora. Ella te envió a vigilarme».
Mientras tanto, el progreso en la ruptura del cortafuegos alcanzó la octava capa. Si podía romper la última capa, no sólo descubriría la ubicación del oponente, sino que también vería su cara.
«No conozco a nadie llamada Elora. Sólo trabajo para alguien. No esperaba que fueras tan buena. Me recuerdas a alguien del pasado», dijo el oponente, con un deje de sorpresa en la voz. «Fue la rival más dura que he tenido. Aunque perdí contra ella hace tres años, aún recuerdo cada detalle».
¿Hace tres años? Katelyn frunció el ceño mientras estudiaba el programa cortafuegos del adversario. Había algo en él que le resultaba extrañamente familiar. Cada programador tenía un estilo propio, como una firma que marcaba su trabajo.
Katelyn se detuvo, con la mente acelerada. ¿Se había encontrado con esta persona en el pasado? ¿Hace tres años? ¿Podría haber sido en aquella competición internacional de clasificación?
Un vívido recuerdo acudió a la mente de Katelyn y, de repente, rememoró la escena de entonces. Ese año ya se había consolidado como TS. Muchos aspirantes estaban ansiosos por derrotarla y hacerse con el primer puesto internacional. De todas las batallas a las que se enfrentó Katelyn, sólo una permaneció inolvidable.
Su oponente era un hacker internacional, conocido sólo como 001. Durante tres agotadores días se enfrentaron y, al final, Katelyn salió victoriosa por muy poco. Esa batalla consolidó su lugar en la cima.
En ese instante, el oponente se detuvo, con un atisbo de duda en su voz.
«Espera… no eres TS, ¿verdad?
Una suave sonrisa se dibujó en los labios de Katelyn, pero no dejó de trabajar en el cortafuegos. En lugar de responder directamente, planteó una pregunta.
«¿Qué te parece?»
«¡Tú debes de ser ella!» exclamó 001, con la voz desbordante de emoción. «Te he buscado incansablemente durante años y nunca pensé que resurgirías. Siempre he querido la revancha».
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