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Capítulo 1069:
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Ya había realizado el examen el día anterior, por lo que sólo quedaban algunas comprobaciones previas a la cirugía.
Carol sonrió y asintió.
«Vale, gracias». Luego se sentó en una silla cercana, esperando a las enfermeras.
Neil observó detenidamente a Hades.
Su aspecto era muy distinto al de Katelyn, pero le resultaba familiar. Ya había intentado sondearla en numerosas ocasiones, pero siempre sin éxito.
Pero hoy, la mente de Neil estaba centrada en una preocupación diferente.
«Hades, mencionaste ayer que la Hierba de Nieve Primaveral estaba dañada. Cómo podemos proceder con la cirugía hoy?»
¿Podría ser que Lise fuera realmente inocente? De ser así, todo lo ocurrido el día anterior habría sido una farsa.
Neil hervía de ira, pero logró controlarla, con los ojos fijos en Hades mientras esperaba su respuesta.
Katelyn había previsto que Neil le haría esa pregunta, así que ya había preparado su respuesta.
En tono sereno, respondió: «Sí, la Hierba Nieve Primaveral fue manipulada, pero lo que se destruyó fue el sustituto que yo había preparado. ¿Realmente crees que dejaría que eso volviera a ocurrir sin tomar medidas preventivas?».
A Neil le pilló desprevenido.
Su explicación era impecable, pero aún le quedaban dudas en la mente.
Preguntó con expresión seria: «Hades, ¿de verdad alguien entró ayer en tu clínica para robar la Hierba Nieve Primaveral?».
Su mirada permaneció fija en Katelyn, buscando cualquier señal de pánico.
Pero Katelyn no dio muestras de inquietud.
En su lugar, una débil y fría sonrisa apareció en sus labios.
«¿Y cuál sería el propósito de que te mintiera?»
Katelyn no deseaba prolongar la conversación con Neil, pero necesitaba convencerlo con su explicación.
Si no, él seguiría interrogándola, creándole problemas innecesarios.
Volvió a hablar, con tono cortante.
«Sr. Wheeler, si no confía en mí, puede buscar otro médico.
Sus dudas me irritan».
Neil se dio cuenta de que si la conversación continuaba así, la operación de su abuela podría retrasarse. Controló sus emociones y dijo en tono mesurado: «Lo siento. Me he pasado de la raya».
Katelyn le dirigió una fría y breve mirada antes de alejarse.
Se dirigió directamente al quirófano para prepararse para la operación.
Carol miró a Neil y dejó escapar un profundo suspiro.
«Neil, si hubieras confiado un poco más en la gente, quizá tu matrimonio con Katelyn no habría acabado».
Como había visto crecer a Neil, lo conocía bien.
Si hubiera tenido más paciencia con Katelyn, las cosas no habrían acabado así.
Neil permaneció en silencio.
Entonces una enfermera se acercó a Carol y le dijo amablemente: «Señora, es hora de su examen».
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