✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 1047:
🍙🍙🍙🍙🍙
Aun así, los periodistas la persiguieron sin descanso.
Sus preguntas eran cada vez más incisivas.
Las imágenes de su desastroso estado circularon rápidamente por Internet, desatando la locura en las redes sociales. La gente empezó a compartir las fotos y los vídeos, revelando todo lo que había ocurrido en el lugar sin dejar escapar ni un solo detalle. Una persona comentó: «Por fin, la villana se enfrenta a su caída. ¿Cómo ha podido ser tan despiadada? Absolutamente desprovista de conciencia».
Otro dijo: «La anciana vio por fin un rayo de esperanza, y luego pasa esto.
Es prácticamente un asesinato».
Un tercero dijo: «Habiendo visto antes sus polémicas con Katelyn Trend, está claro que no es la más amable.
Su abandono no me sorprende».
Los usuarios de Internet expresaron sus firmes opiniones al respecto, con palabras llenas de intensidad.
Cuando todos se hubieron marchado, Lise se levantó lentamente y se pasó la mano por las heridas que se había hecho en la frente al inclinarse.
El dolor le provocó una aguda inspiración.
Apretó los puños y sus ojos hirvieron con una venganza profunda y oscura, como un abismo dispuesto a consumirlo todo a su paso.
«¡Zoey!»
¡Juró que no dejaría que esto quedara sin respuesta!
De repente, un ruido resonó en una esquina.
¡Clang!
Lise levantó la cabeza.
Paloma, que había salido, se había golpeado accidentalmente contra una silla.
Antes de que Lise pudiera pronunciar palabra, Paloma, mirando a Lise con una mezcla de asco, espetó: «¿Qué miras?». Luego susurró para sí: «Es repulsiva. Debería verse ahora mismo».
Una oleada de ira endureció el cuerpo de Lise.
En un instante, se abalanzó sobre Paloma, la agarró del pelo y tiró con fuerza.
«¿Cómo te atreves a llamarme repulsivo? Mírate.
Estarías donde estás ahora sin…»
Lise había reprimido su furia durante toda la velada, y por fin había encontrado su desahogo. Tiró con más fuerza del pelo de Paloma y la abofeteó repetidamente.
El sonido de las bofetadas resonó en la enorme habitación vacía.
Paloma se contorsionó, intentando escapar del implacable agarre de Lise, pero ésta apretó con más fuerza, luchando como si su vida dependiera de ello.
Paloma fue incapaz de contraatacar.
Sintió un dolor punzante en la cabeza.
Su mano se revolvió en el suelo.
En un movimiento desesperado, agarró un objeto y, con todas sus fuerzas, lo golpeó contra la cabeza de Lise.
En un instante, la botella de vino se estrelló estrepitosamente.
«¡Ah!» Lise jadeó, agarrándose la cabeza al soltarse de Paloma.
Sin dudarlo un instante, Paloma se puso en pie.
.
.
.