✨ Nuevos capítulos cada martes y viernes
✨ Descubre más novelas completas aquí
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 669:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
«Brody ha enviado a alguien para que te siga», dijo, con los ojos brillando en la penumbra.
La mente de Emma se quedó en blanco por un momento, sus palabras la pillaron completamente desprevenida.
Ella había supuesto que Zeke los estaba acosando a ella y a Ricky, planeando algún tipo de secuestro.
«Ya me he ocupado de la persona que envió tras de ti, pero él no se detendrá. Si quieres, puedo ayudarte a deshacerte de él, para siempre».
Emma se quedó allí, completamente atónita, con la mente dando vueltas por todo lo que Zeke acababa de revelar. La información era abrumadora, dejándola sin saber cómo responder.
Su repentina aparición, junto con la impactante oferta de matar a Brody, la dejó sin palabras, sin saber qué pensar ni qué decir.
—¿Cuándo te entregarás? —logró preguntar finalmente, con una voz apenas audible.
Los labios de Zeke se curvaron en una sonrisa amarga. —Brody te ha tenido bajo vigilancia constante y, sin embargo, ¿me sigues diciendo que me entregue?
Emma tragó saliva, tratando de entender sus palabras. —Si te entregas y cooperas con la policía, por fin podrán acabar con Nicola y Verena. No tienes por qué vivir así, huyendo y escondiéndote constantemente. Deja de esconderte y haz lo correcto.
Zeke negó con la cabeza, con expresión tensa. —Ya te lo he dicho, Emma, no quiero ir a la cárcel.
—Te obligaron a cometer esos delitos. Si confiesas voluntariamente y ayudas a las autoridades a atrapar a los verdaderos cerebros, ellos…
—… podrían reducir tu condena. Aún tienes la oportunidad de cambiar las cosas —insistió Emma.
—¿Tanto te apetece verme entre rejas?
Emma frunció el ceño y su expresión se ensombreció ligeramente. —No, eso no es lo que quiero. Esta es tu oportunidad de empezar de cero, Zeke. ¿No quieres algo más que este ciclo interminable de huidas? ¿Quieres vivir tu vida como un fugitivo para siempre?
—Llevo años viviendo así; estoy acostumbrado —murmuró Zeke con voz pesada y resignada.
Tu novela favorita continúa en ɴσνє𝓁α𝓼4ƒ𝒶𝓷.ç𝓸𝗺 con nuevas entregas
Al oír las palabras de Zeke, a Emma le dolió el corazón de forma inesperada.
Le agarró la camisa y le miró a los ojos con una urgencia que no acababa de comprender. —No sabías quién era yo para ti cuando me hiciste cosas terribles. Pero si estás dispuesto a cambiar…
Antes de que pudiera terminar, la voz de Ricky resonó cerca, llena de preocupación. —Emma, ¿dónde estás?
El pánico era evidente en su tono. Los gritos de los guardaespaldas le siguieron, y sus pasos se hicieron más fuertes mientras la buscaban frenéticamente.
Emma respondió ansiosa: «Estoy aquí».
Su corazón latía con fuerza mientras se aferraba con fuerza a la camisa de Zeke, esperando que Ricky llegara pronto con los guardaespaldas, capturara a Zeke y lo entregara a la policía. Deseaba desesperadamente que Nicola y Verena recibieran el castigo que se merecían.
«Suéltame», ordenó Zeke con el ceño fruncido. Ya había descubierto las intenciones de Emma.
«Deja de ser terca y tonta. Solo son unos años en prisión. Después de eso, todavía tendrás la oportunidad de empezar de nuevo».
.
.
.