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Capítulo 101:
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“Mamá, es tiempo de recuperar el tiempo perdido y olvidar todo lo pasado”.
Nicole abrazo a Leandro ante la incómoda mirada de Bruno.
Leandro sintió calidez.
Extrañaba demasiado esos abrazos.
“Sabía que algún día podrías comprender que todo lo pasado no fue culpa de ella”.
“Lo sé, siempre lo he sabido, solo que me era difícil asimilarlo”.
Los médicos salieron en ese momento.
“La hemos revisado, la paciente está en perfecto estado, pero necesita reposo y tranquilidad, pueden pasar a verla un momento, después debe quedarse tan solo una persona”.
“Así se hará, gracias doctor”, contestó Gío.
“Dentro de poco llegarán dos guardaespaldas que vigilarán la habitación en todo momento”.
“¿Qué sucedió?”, preguntó Nicole preocupada.
“Les contaré cuando salgamos, ella no debe enterarse”
Les dijo Leandro.
Entraron a la habitación y Rina los recibió con una sonrisa.
“Amor de mi vida”, dijo Gío acercándose a besarla.
“Mamá, gracias a Dios que estas bien”.
“Hija me da gusto que estés a mi lado, y tu hijo, escuché todo lo que me dijiste, me encontraba en un lugar oscuro, sentí cuando tomaste mi mano, empecé a escuchar tu voz, la seguí y pude despertar, me sentí feliz porque por fin me llamaste madre”
Le dijo mientras las lágrimas escurrían por sus mejillas.
Leandro se acercó.
Estaba nervioso.
Ella lo abrazo y lloraron juntos.
Los demás presentes no pudieron evitar sentirse emocionados, también lloraron.
“Dejémonos de lágrimas, este es un día para celebrar, has despertado y estás aquí reunida con tus hijos”
Gío estaba feliz por lo sucedido.
“Tienes razón, es el día más feliz de mi vida”.
Minutos después todos se despedían antes de salir, solo se quedó Gío con ella.
“Si tienen tiempo podríamos ir a la cafetería, deseo hablar con ustedes”.
“Claro, vamos”, contestó Bruno.
Ya en la cafetería se sentaron en una mesa.
El rostro de Leandro era muy serio.
“¿Qué ha sucedido?”
Le preguntó Nicole preocupada.
“Mi padre estuvo en el hospital, entró en la habitación de nuestra madre, espero que Gío saliera un momento, me pidió que tomará una almohada y la pusiera sobre su rostro, eso me deja claro que él es el culpable de lo que ocurrió, no fue un accidente, intenta asesinarla”.
“¿¡Queeee!? Eso no puede ser, tu padre está mal de la cabeza”
Nicole se alteró al escuchar lo que pasaba.
Bruno fulmino con la mirada a Leandro.
Él no quería que Nicole se enterara de lo que estaba ocurriendo.
“Discúlpame Bruno, pero es tiempo de que Nicole se entere de lo que está pasando, debe estar prevenida para que pueda cuidarse”.
“¿Qué es lo que me han estado ocultando?”
Volteó a ver molesta a Bruno.
Ella intuía desde hacía tiempo que algo ocurría.
“Mi padre los ha estado vigilando, intenta quitarlos de en medio para poder conservar su fortuna”.
“¡Desgraciado! Entonces si era él a quien vi frente a la casa”
Recordó lo sucedido en la casa del lago.
“Si era él, lo siento Nicole, no quería que te preocuparas”, dijo Bruno, sabía que quizá se molestaría con él.
“Por eso estabas tan raro”.
“Así es, los hombres con los que me viste hablando son guardaespaldas”.
“Ahora entiendo, cuando Sergio vio que iban hacia él subió a su camioneta y se retiró enseguida”.
“Se sintió descubierto y optó por retirarse, por eso decidí que nos fuéramos al lago”.
“Cielos, mi hijo, mi madre y yo hemos estado todo este tiempo en peligro, y yo sin saberlo”.
“No quería que te enteraras y ahora menos en tu estado”.
“¿Pasa algo?”, pregunto Leandro preocupado.
“Nicole esta embarazada de nuevo”, contestó Bruno con una sonrisa.
Leandro no pudo ocultar lo que sintió.
Su rostro lo delataba.
Él proyectaba una infinita tristeza.
“Los felicito, me da gusto por ustedes, ahora los dejo, no quiero que mi padre desconfié de mí”
Se alegraba por ellos, pero no podía evitar que le doliera en el alma.
Él se alejó rápidamente.
Solo, no quería estar cerca de ellos en ese momento.
Nicole pudo ver que contenía las lágrimas, para él aún era difícil hacerse a la idea de que eran hermanos.
“Siento haberte ocultado todo lo que está pasando”.
La voz de Bruno la sacó de sus pensamientos.
“Sé que lo hiciste porque pensaste que era lo mejor para mí”
A pesar de todo comprendía que él solo quería protegerla.
“Desde que regresaste, Rina y Gío te pusieron seguridad, varios guardaespaldas te han seguido a la distancia, sabían que tarde o temprano Sergio decidiría actuar, sí ustedes deciden reclamar esa fortuna, él se quedaría en la calle, todo eso te pertenece, es la herencia que te dejaron tus abuelos”.
“A mi nada de eso me interesa, solo quiero vivir en paz”.
“Eso él no lo entiende, además de que debe pagar todo lo que le ha hecho a tu madre”
“En eso estoy de acuerdo, él arruinó nuestras vidas, convirtió la vida de mi madre en un completo infierno”.
“Tengo que ir a la oficina, pasaré a dejarte a casa, necesitas descansar”.
“Iré contigo, ahora que Santi volvió al colegio, me aburrirte terriblemente”.
“De ninguna manera Nicole, no permitiré que trabajes, cuidare de ti y mi hijo”.
“Bruno Leone, estoy embarazada no discapacitada, puedo hacer cualquier cosa que no implique demasiado esfuerzo, así que vamos a la oficina que no cambiare de opinión, hay demasiado trabajo atrasado y puedo hacerlo perfectamente”.
Bruno aceptó de mala gana.
Ambos se dirigieron hacia la oficina.
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