✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 830:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
Al darse cuenta de esto, Bella rápidamente le envió un mensaje a Heather: «Hecho».
El corazón de Heather dio un vuelco al verlo. Inmediatamente se bebió el resto del vino de su copa, sintiendo un repentino calor bajo su piel.
Subió las escaleras, respiró hondo y abrió la puerta del salón.
Rupert estaba tumbado en el sofá, con el rostro tenso y la piel enrojecida, como si estuviera ardiendo por dentro.
Sabía que podía aguantar el alcohol. Algo pasaba con el vino.
Apretando los dientes, Rupert se frotó las sienes, con el rostro ensombrecido por la frustración.
¿Quién estaba detrás de esto y qué querían?
Envió un mensaje a Finley, tratando de averiguar quién se atrevería a hacer algo así y por qué. Justo cuando estaba a punto de levantarse e irse, la puerta del salón se abrió y entró una mujer con poca ropa.
Entrecerró los ojos, obligando a su visión borrosa a enfocar. —¿Heather?
La mirada de Heather se posó en Rupert. Tenía un par de botones de la camisa desabrochados, dejando al descubierto las duras líneas de su pecho.
Una oleada de excitación la invadió al pensar en lo que había debajo del resto de su ropa. Su pulso se aceleró y se le secó la garganta.
—Tengo mucho calor —susurró Heather seductoramente, llevando la mano hacia su vestido.
—¿Qué estás haciendo?
Rupert le agarró la muñeca. Sabía que lo habían drogado.
Al sentir el calor anormal que irradiaba su piel, el corazón de Heather dio un salto. Todo iba según lo previsto. No había duda de que lo habían drogado.
En un susurro deliberado, Heather dijo: —No entiendo lo que me está pasando. Siento fiebre por todo el cuerpo.
Heather sabía que Rupert no era fácil de engañar. Si descubría su papel en el aturdimiento, nunca la perdonaría. Por eso había decidido hacerse pasar también por víctima. De esa manera, incluso si Rupert buscaba venganza, ella podría alegar inocencia.
Tu novela favorita continúa en ɴσνє𝓁α𝓼4ƒαɴ.c♡𝗺 que te atrapará
Heather estaba segura de que Rupert cedería ante la presión de la familia Norman y aceptaría casarse con ella.
Esa idea solo la hacía más impaciente.
Cuando la droga comenzó a hacer efecto también en su cuerpo, Heather presionó las manos contra el pecho de Rupert y empezó a desabrocharle la camisa.
Sus dedos titubeaban sobre los botones. Mientras tanto, el cuerpo de Rupert se inundaba de un calor violento y desconocido, un impulso que luchaba por reprimir.
—¡Cómo te atreves a drogarme! —gruñó Rupert, forzando las palabras entre dientes apretados.
Las venas de sus sienes se marcaban y apretó los puños mientras luchaba por mantener el control. Nunca esperó que Heather cayera tan bajo.
¿Cómo podía ella, la hija mayor de la familia Norman, recurrir a tácticas tan viles?
«Juro que no fui yo», insistió Heather, con la voz temblorosa ante su ira. «No entiendo qué me está pasando. Estoy ardiendo por todas partes. ¿No lo sientes tú también?».
Heather estaba atónita ante la férrea contención de Rupert. ¿Cómo podía resistir los efectos de la droga durante tanto tiempo?
.
.
.