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Capítulo 428:
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Afuera nevaba intensamente. Sería terrible que el viento se llevara la bufanda roja o que la cubriera la nieve.
¿Y si nadie encontraba la señal de socorro que había dejado?
Annabel se masajeó la frente, sacó una bolsa de galletas de su mochila y comió unas cuantas.
La comida que le quedaba no duraría más de unos días.
Si nadie venía a rescatarla…
El miedo se apoderó de Annabel al pensar que podría morir en ese lugar.
Decidió no esperar a la muerte, sino pasar a la acción. Después de comer galletas para recuperar algo de energía, Annabel caminó hasta la entrada de la cueva.
La entrada de la cueva estaba obstruida por la nieve.
Annabel empujó con todas sus fuerzas, pero no pasó nada.
La baja temperatura había hecho que la nieve se convirtiera en hielo, lo que le impedía moverla sola. Una amarga sonrisa se dibujó en el rostro de Annabel.
Se dio cuenta de que esperar a que la nieve se derritiera significaría esperar hasta la próxima primavera.
Temía no aguantar tanto tiempo.
Esa idea pesaba mucho en la mente de Annabel, que buscó otra salida en la cueva.
Lamentablemente, sus esfuerzos por encontrar otra salida fueron en vano.
Lo único que Annabel podía hacer ahora era esperar.
Esperaba que Anika viera la señal de socorro y acudiera pronto a rescatarla.
Seguiría luchando hasta el final.
El apuesto rostro de Rupert volvió a aparecer en su mente.
«Te protegeré, Annabel. No te preocupes».
«Vas a estar bien, Annabel».
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Sus palabras resonaban repetidamente en sus oídos.
Lo único que podía hacer era cerrar los ojos.
La depresión y la impotencia la envolvieron.
«Rupert, estoy en una situación peligrosa. ¿Eres consciente de mi difícil situación? ¿Dónde estás? ¿Vas a salvarme?».
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Rupert saltó del helicóptero sin dudarlo.
Era la segunda vez que hacía paracaidismo.
La primera vez había ido con Annabel.
Aunque la situación había sido peligrosa y habían escapado por los pelos de la muerte, Rupert había mantenido la calma.
De hecho, incluso se había sentido feliz porque Annabel estaba con él.
Annabel había prometido aceptarlo.
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