✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 2055:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
«Gracias, tío. Te invitaremos a cenar cuando acabemos con esto», respondió Garry, con evidente cansancio. Se sentía aliviado de que Annabel estuviera bien, sobre todo teniendo en cuenta que estaba embarazada de seis meses.
Lempel, mientras observaba a Garry, se dio cuenta de repente de que era el tal Mason del que había oído hablar, al parecer un exnovio de una actriz famosa.
Intrigado, Lempel consultó rápidamente su móvil. Ahora entendía por qué Garry resultaba tan atractivo. Le impresionó la elección de Miriam; Garry era más alto y estaba en buena forma física, lo que ponía en tela de juicio la idea que Lempel tenía de la superficialidad en la industria del espectáculo.
Mientras echaba un vistazo a las noticias, Lempel descubrió que Miriam y Garry tenían pensado casarse. Reflexionó sobre la evidente conexión romántica que había entre ellos y se dio cuenta de que Miriam no le había mencionado sus planes de boda, sino que solo se ponía en contacto con él cuando necesitaba algo.
Tras terminar su turno de noche, Lempel envió un mensaje de WhatsApp a Miriam. Le expresó su frustración por haber tenido que volver al trabajo tan pronto y su sorpresa al enterarse de su boda a través de las noticias. Lamentó que la amistad que una vez compartieron como compañeros de clase en el instituto se hubiera ido desvaneciendo.
Miriam, tras llevar a Annabel a casa, le preparó algo de comida e insistió en que descansara y no se estresara por la boda.
Al observar el comportamiento ansioso de Annabel, Miriam se dio cuenta de su descuido. Había dado por sentado que Annabel se encontraba bien al cumplir los seis meses de embarazo, pero no era así. Annabel se sentía mal a menudo y tenía poco apetito. Miriam comprendió la necesidad de cuidados adicionales, sobre todo al tratarse de un embarazo gemelar.
—Miriam, por favor, saca la tableta de mi bolso —dijo Annabel con voz débil—. He elegido algo de ropa y joyas para ti, y he diseñado la decoración del salón de banquetes a tu gusto.
Al ver que Annabel, con el rostro pálido, seguía preocupada por ella, Miriam sintió una punzada de culpa. —Puedes ayudarme con las elecciones, Annabel, pero, por favor, no te preocupes por los demás detalles. Es fundamental que descanses. Llevar gemelos no es fácil. Tienes que cuidarte».
𝖫𝗲e 𝗹𝖺ѕ 𝘂́𝘭𝘁𝘪𝗺aѕ 𝘵𝖾nd𝘦ncia𝘴 𝖾𝗇 𝗻𝗈𝘷e𝗹aѕ𝟦f𝗮n.𝘤𝘰𝘮
Annabel sonrió y bromeó: «Ese médico tan guapo es tu compañero de clase, ¿verdad?».
«Sí, era compañero de clase en el instituto. Éramos buenos amigos, pero perdimos el contacto al empezar nuestras carreras. Una amiga mía estaba enamorada de él, así que acabé saliendo con ellos y llegué a conocerlo mejor», respondió Miriam, dejándose llevar por el cotilleo.
«Pensaba que podría ser un exnovio. Tienes muy buen gusto», se rió Annabel, tapándose la boca en broma. Le divertía aquella conversación llena de cotilleos.
Miriam reflexionó sobre su amistad con Lempel. Si él hubiera estado interesado en las mujeres, quizá ella habría desarrollado sentimientos hacia él. Su decisión de trabajar en el hospital se debía a su excelente rendimiento académico. Convertirse en ginecólogo a tan temprana edad era impresionante, sobre todo teniendo en cuenta el escepticismo inicial al que se había enfrentado. La opinión de la gente cambió cuando se enteraron de la trágica muerte de su madre durante el parto.
Miriam dudaba en involucrarse demasiado con Annabel. Preocupada por el cansancio de Annabel, le sugirió que cenara y se acostara temprano. Para Miriam, el descanso de Annabel era primordial en ese momento.
.
.
.